Persecución de lobeznos en Riaño

Ecologistas en Acción exige la suspensión de la caza del lobo en la Reserva Regional de Caza de Riaño ante el nefasto modelo de gestión que se está aplicando, como se ha puesto en evidencia los últimos días, en los que se han cazado lobos acompañados de cachorros delante de un amplio grupo de turistas.

Los hechos se iniciaron el pasado 1 de septiembre, primer día de apertura de la veda, cuando un vigilante de la Reserva de Caza y un cazador realizaron al menos un disparo sobre un grupo familiar de lobos (incluyendo cachorros) mientras lo observaban más de 50 personas. Al día siguiente, en el mismo punto y a plena luz del día, un vehículo estacionó en la carretera y bajaron varias personas que, tras sacar varios rifles del maletero, intentaron abatir un lobo de la misma manada que cruzaba por un pastizal cercano. Esta acción se abortó gracias a la intervención de varios observadores y una guía de una empresa de turismo local.

Dos días más tarde, varios observadores escucharon seis disparos en el mismo lugar, en el punto de encuentro de los adultos y cachorros de la manada, sin que hasta el momento pudiera identificarse el origen de los disparos.

Aparte de un gran atentado ambiental, lo que se están haciendo en la reserva de caza de Riaño resulta bochornoso, intentando matar a tiros a lobeznos desde las carreteras, dejando nuestra imagen por los suelos ante numerosos turistas de naturaleza de toda la Unión Europea, que acuden a Riaño a observar los lobos. Este tipo de acciones demuestra que la caza del lobo obstaculiza y casi impide el desarrollo del turismo de naturaleza basado en la observación del lobo.

Además la Reserva Regional de Caza de Riaño está permitiendo una presión cinegética excesiva sobre la población de lobos, que ya ha supuesto la desaparición de varias de las manadas estables.

Por ello, Ecologistas en Acción exige a la Junta de Castilla y León que suspenda de inmediato la caza del lobo en la reserva de Riaño, y muy especialmente la matanza de cachorros. Solicitamos al jefe del Seprona en la provincia de León que abra de inmediato una investigación a todos los funcionarios de la Junta relacionados con la reserva de caza de Riaño, pues entendemos que su comportamiento en relación a la caza del lobo está lleno de irregularidades (permitir la caza de cachorros, desde las carreteras, con turistas observándolos, con el riesgo que ello supone para los propios observadores).