Contaminación por ozono y Día sin Coches

En el día que finaliza el verano y en vísperas del Día Europeo sin Coches que se celebrará mañana martes, el intenso tráfico rodado urbano e interurbano de las ciudades y su entorno y las grandes centrales térmicas de León y Palencia han provocado que los niveles de contaminación atmosférica por ozono se hayan disparado entre abril y septiembre en Castilla y León, alcanzando su máximo desde 2005. A ello han contribuido también las altas temperaturas registradas a lo largo de este verano, especialmente durante el mes de julio.

Con los datos proporcionados por la Junta de Castilla y León, Ecologistas en Acción hemos podido confirmar que en el centro, este y sur de la Comunidad se han vuelto a superar un año más los objetivos establecidos por la legislación europea y española para proteger la salud humana y la vegetación. Tomando como referencia el nivel máximo de ozono recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), el incumplimiento se extiende a la práctica totalidad de Castilla y León, incluyendo las aglomeraciones de Burgos, León, Salamanca y Valladolid, El Bierzo, la Montaña Norte y la Cuenca del Ebro en la Comunidad.

El máximo número de incumplimientos se ha registrado en las estaciones de control de la contaminación del Valle del Tiétar (Ávila), Salamanca, Segovia, Muriel de la Fuente (Soria), Medina del Campo (Valladolid) y Zamora, que han rebasado en 30 o más días el objetivo legal de ozono para la protección de la salud, y en un centenar de días (más de la mitad de la primavera y el verano) la recomendación de la OMS. En la estación de Zamora, además, se superó el 14 de julio el umbral que obliga a la Junta de Castilla y León a alertar a la población sensible (niños, ancianos, mujeres gestantes, enfermos respiratorios y cardiovasculares crónicos) para que se proteja de la elevada contaminación, sin que se emitiera ningún aviso con antelación al problema.

Precisamente ayer, domingo 20 de septiembre, se superó el objetivo legal de ozono en las estaciones de El Maíllo (Salamanca), Salamanca y Segovia, y la recomendación de la OMS en el Valle del Tiétar, Aranda de Duero, Burgos, La Robla, León, Muriel de la Fuente, Medina del Campo, Valladolid, Peñausende (Zamora) y Zamora. La previsión meteorológica para esta semana, con tiempo estable y temperaturas veraniegas, permite prever que los niveles de ozono se mantengan elevados, poniendo en peligro la salud pública.

Los ecologistas denunciamos que la Junta de Castilla y León sigue sin facilitar en su página Web los datos de los quince medidores privados de ozono situados en la región, y que la ciudad de Salamanca ha permanecido durante tres meses sin medidor de ozono, coincidiendo con la época de mayor riesgo para este contaminante. En nuestra opinión, se reitera de esta manera el escaso interés con el que las autoridades autonómicas afrontan la lucha contra la contaminación atmosférica, que cuesta cada año cientos de vidas en Castilla y León ante la completa pasividad de nuestro Gobierno.

Por todo ello, Ecologistas en Acción volvemos a demandar a la Junta de Castilla y León la puesta en marcha de planes de reducción de la contaminación por ozono, con la finalidad de evitar que esta lamentable situación se repita en años próximos, planes que deben pasar por la reducción del intenso tráfico urbano e interurbano que soportan las principales ciudades, manteniendo un modelo de ciudad compacta y promoviendo el uso de medios de transporte limpios como el autobús, la bicicleta o la marcha a pie. Por otro lado, debe procederse al cierre progresivo de las grandes centrales térmicas de León y Palencia, sustituidas por energías renovables.

Junto a las actuaciones públicas a favor de la movilidad y el urbanismo sostenibles, la mejora de la calidad del aire en las ciudades requiere la implicación de toda la ciudadanía. En este sentido, hacemos un llamamiento a la población urbana de Castilla y León para que mañana martes 22 de septiembre, Día Europeo sin Coches, dejen su vehículo particular en casa y se desplacen por su ciudad en autobús, bicicleta o a pie, participando de las actividades organizadas en algunos casos por Ayuntamientos y entidades sociales para demostrar que es posible una ciudad más saludable y habitable, cambiando nuestra forma de movernos.

El ozono troposférico, también conocido como ozono “malo” por contraposición al de la estratosfera, es un contaminante secundario producido por la reacción entre la luz solar y el dióxido de nitrógeno y los hidrocarburos emitidos por los automóviles y algunas industrias. Por inhalación, provoca un incremento del riesgo de enfermedades respiratorias agudas y reducción de la función pulmonar, así como el agravamiento de patologías cardiovasculares. La OMS estima en cerca de 2.000 los fallecimientos prematuros anuales en España producidos como consecuencia de la exposición a niveles de ozono como los registrados este verano en Castilla y León. El ozono, además de para las personas, es también tóxico para la vegetación, dañando los bosques y parques urbanos y reduciendo la productividad de los cultivos.