La depuradora de aguas residuales de Garray vuelve a emitir vertidos al río Duero

En la mañana del domingo 19 de octubre de 2015 volvió a observarse como la EDAR de Garray emitía unos vertidos anormales al río Duero. Dichos vertidos eran de color verde y tenían un olor putrefacto. Sin lugar a dudas, dicho efluente no se correspondía con lo esperable de una depuradora de última tecnología, que elimina bacterias, nitrógeno y fósforo. Ante lo llamativo y desagradable del vertido varios vecinos llamaron al teléfono de emergencias 112. Asimismo, Asden-Ecologistas en Acción de Soria lo puso en conocimiento del SEPRONA que no llegaron hasta el lugar hasta unas horas más tarde, una vez que se había terminado el vertido.

No se trata del primer caso en que ocurren en Garray este tipo de hechos. Ya en octubre de 2014, se detectaron problemas de depuración que tuvieron su origen en un corte de electricidad. Si bien podía considerarse que aquel hecho fuese fruto de una incidencia fortuita, la Confederación Hidrográfica del Duero llamó la atención al Ayuntamiento de Garray, por cuanto habían incumplido el condicionado de la autorización de vertido por el cual “el consistorio debe comunicar a la C.H del Duero las incidencias que ocurran (avería/corte de energía eléctrica, etc.) en la EDAR a fin de tener este Organismo conocimiento de ello y de tomar las medidas correspondientes si fueran necesarias”. Así consta en el informe de la C.H. del Duero de fecha 26/01/2015 en relación a los vertidos de fecha 10 de octubre de 2014.

Resulta sorprendente la laxitud de las administraciones con este tipo de actuaciones y la impunidad con que se producen. Así, como consecuencia de los vertidos de la EDAR de octubre de 2014:

  1. La Confederación Hidrográfica del Duero no abrió expediente sancionador, a pesar de que el Ayuntamiento había incumplido con su obligación de comunicar en tiempo y forma la incidencia.
  2. En su informe no hizo constar los resultados de los análisis preceptivos que demuestren objetivamente la calidad del vertido y su efecto contaminante, tal y como establece la ley.
  3. En un acto de opacidad, la Confederación no envió a Asden-Ecologistas en Acción los resultados de tales análisis, tal y como le obliga la ley 27/2006 que reconoce el derecho de los ciudadanos a la información ambiental.
  4. La actuación de la Junta de Castilla y León fue también laxa. La Junta debió haber iniciado otro expediente sancionador, ya que se vio afectado el río Duero que es LIC, donde hay poblaciones de flora protegida. Un año después de la denuncia de Asden-Ecologistas en Acción, el resultado y, siquiera la existencia, de dicho expediente nos es desconocido para Asden-Ecologistas en Acción, a pesar de que la obligación legal de la Junta era comunicárnoslo.

El municipio de Garray cuenta con una de las mejores (y más caras) depuradoras de la provincia. Sin embargo, a tenor de su historial de vertidos, parece que su gestión está lejos de ser la más apropiada. Es exigible al SOMACYL y al Ayuntamiento de Garray que se pongan manos a la obra para que funcione correctamente, y que para ello asuman las labores y el coste que corresponde a su mantenimiento. Tienen una infraestructura excelente que en gran parte se ha pagado con el dinero de los contribuyentes del resto de la provincia. Creo que no es de recibo que como agradecimiento envíen periódicamente vertidos nocivos al resto de los municipios ribereños del Duero.

Como modo de terminar con estos hechos recurrentes de vertidos ilegales, desde ASDEN se ha solicitado a Confederación Hidrográfica del Duero que se instale a la salida de la EDAR de Garray una Estación Automática de Control de la calidad del Agua (Sistema SAICA), como ya existe en Almazán. Este sistema de monitoreo permite identificar los vertidos y actuar frente a ellos. Estamos convencidos que una vigilancia adecuada sería un acicate para que la gestión de la EDAR de Garray mejorase de modo radical.