Arboricidas

Un ejemplo significativo son las manifestaciones públicas que se han realizado en estos últimos meses por los daños que al arbolado urbano se le ha realizado con motivo de las obras del carril bici. Pero también hay que reconocer que hay ciudadanos que no son demasiado cercanos a nuestros árboles, incluso parece que les molesta que exista algo verde cerca de donde ellos viven. Un ejemplo concreto es la petición que vecinos de la Avenida Ángel Mayo han realizado al Ayuntamiento para que fueran cortadas 40 Jacarandas adultas y en perfecto estado, expresando argumentos totalmente inadmisibles y fuera de lugar, lamentablemente los responsables municipales han caído en la trampa y han cedido a estas presiones.

Pero es que hay más aún, hay ciudadanos que se toman la justicia por su mano y no piden que se corten árboles es que son ellos los que hacen todo lo posible para que los árboles se sequen y desaparezcan. Un ejemplo de esto que decimos lo encontramos en la calle Mozart, en una zona residencial de unifamiliares, en la que poco a poco se han ido "secando" los árboles ya adultos existentes en la misma.

Recientemente hemos podido comprobar cómo uno de esos árboles se secaba poco a poco debido a la eliminación de la corteza en su parte inferior, y una vez seco, han debido cortarlo por el riesgo que suponía. La situación actual es que en uno de los acerados de la mencionada calle, tan sólo queda uno de los árboles que se plantaron en su día, y éste sobrevive milagrosamente a pesar del corte perimetral que alguien ha realizado en su corteza en la base del árbol, posiblemente también terminará muriéndose. Esta misma práctica la hemos podido observar en algunas Tipuanas del Parque Timanfaya.

¿Qué se podría hacer para que se den cuenta y se convenzan los ciudadanos arboricidas de que son muchos más los beneficios que los árboles nos aportan, que algunos pequeños inconvenientes que tenemos que soportar?