Control de la procesionaria del pino con un Plan de Empleo

Ecologistas en Acción exige que se controle la procesionaria del pino con un Plan de Empleo de control de la población, más efectivo social y ambientalmente que la fumigación aérea.

A la solicitud de alcaldes de municipios del Espacio Natural Doñana de fumigaciones aérea para eliminar la procesionaria del pino se ha sumado la Consejería de Medio Ambiente en una manifiesta estrategia electoralista y torpe.

Para Ecologistas en Acción la solución pasa por un plan de empleo en los municipios afectados en los que se formen cuadrillas especializadas que se destinen al control de la población de procesionaria a medio plazo, actuando en todas las fases de desarrollo del insecto mediante técnicas sin impacto ambiental.

A la acertada negativa del Ministerio de Medio Ambiente de proceder a la fumigación aérea de todo el pinar del espacio protegido la Consejería de Medio Ambiente aportó una solución que entendemos era proporcional al problema manifestando su intención de proceder a una fumigación terrestre limitada a las zonas próximas de pinar a urbanizaciones y viviendas y en las áreas recreativas, sin embargo, parece que por cuestiones más relacionadas con la proximidad de la elecciones que con criterios técnicos, la Junta se suma a la reivindicación municipal de tratamiento aéreo generalizado.

Para Ecologistas en Acción es una oportunidad de demostrar a la población los beneficios de ubicarse en un espacio protegido, la fumigación aérea envenena la zona y genera pocos puestos de trabajo, sin embargo, un plan a medio plazo de control de la población de la procesionaria mediante la creación de cuadrillas especializadas en su control genera trabajo en el monte y fomenta la biodiversidad en los pinares, la escasez de especies controladoras está detrás de estos repuntes de población del insecto que hace que se llegue a considerarse una plaga.

Las acciones a llevar a cabo en los primeros días de diciembre deben ser la localización y eliminación manual de los bolsones de procesionaria donde se recluyen las orugas de procesionaria para resguardarse del frio. Con este proceder, la mayoría de las orugas serán eliminadas sin ningún tipo de tratamiento químico que, al no ser específicos, acaban con la vida de multitud de insectos beneficiosos con el consecuente desequilibrio del ecosistema que nos obliga a recurrir a las fumigaciones una y otra vez sin conseguir el deseable equilibrio de controladores y plaga.

El trabajo debe realizarse con las medidas de protección correspondientes para evitar las afecciones por contacto con los pelos urticantes de las orugas.

Otro elemento de control físico de control son los conos de tronco que impiden que las orugas bajen al suelo y lleguen a la fase de crisálida.

Para controlar las orugas y mariposas que queden hay que conseguir una población abundante de sus predadores naturales, las aves insectívoras y los murciélagos controlan respectivamente a unas y otras. Especies comunes como carboneros, herrerillos, trepadores, abubillas son voraces comedores de orugas y adoptan con facilidad los nidos artificiales bien diseñados, igualmente, en la zona hay especies de murciélagos que sólo precisan que se les faciliten habitáculos de resguardo y cría para mantener a raya la población de mariposas. Todos estos nidos y cajas para murciélagos hay que construirlas, colocarlas en los lugares más adecuadas y llevar a cabo un seguimiento, limpieza y control que precisa de personal especializado de los pueblos con pinares.

En definitiva aprender a convivir con esos otros seres que por desequilibrios inducidos en los ecosistemas por la intervención humana aumentan desaforadamente su población pero que pueden ser controlados con acciones de reequilibrio y que de paso generan trabajo en la comunidad local y producciones de calidad ya que todo ese pinar se podría estar comercializando como ecológico, con el valor añadido que esto significa, si no se va a la solución rápida de la fumigación que no se trata más que una solución populista, cortoplacista y miope.