Presentan queja a la Comisión Europea por la inacción de la Junta ante la contaminación de alimentos

En el día de ayer “Ecologistas en Acción de la provincia de León” ha remitido a la Comisión Europea una Queja contra la Junta de Castilla y León por permanecer inactiva durante dos meses, conociendo la contaminación de alimentos muestreados en agosto, tras el enorme incendio de neumáticos en la planta de RMD.

De los alimentos para el consumo humano se analizaron pimientos y uvas; también se analizó la hierba (pastada por las ovejas) y el suelo. En el primer caso, se encontró en la uva contaminación por PCB (Policloruro de bifenilo) “con efecto dioxina”, por encima de lo reglamentario. Este COP (Contaminante orgánico persistente: uno de los doce más nocivos fabricados por el ser humano), también apareció en la hierba sobrepasando la norma.

En lugar de tomar medidas preventivas, advirtiendo de este hecho a la población afectada para que no consumieran los alimentos (igual que apareció afectada la uva y la hierba, podían estarlo los tomates, lechugas, frutas, etc.) opta por el silencio, hasta encontrar unas muestras que dos meses más tarde, dan niveles inferiores al reglamentario. Mientras tanto, se consumieron los productos de la huerta, algunos se comercializaron, y la uva que, aunque recolectada después del segundo análisis, se procesó para vino. Pero hay que advertir que, al ser tóxicos bioacumulativos, aunque no lleguen al nivel reglamentario, por consumo sucesivo, o masivo, pueden desencadenar en el organismo graves enfermedades. Igualmente, las ovejas siguieron pastando de esa hierba contaminada, trasladándose también a la cadena alimentaria.

Los PCB,s son, por lo general, muy estables, lo que explica su persistencia en el medio ambiente. Pueden pasar del terreno al aire, y viceversa. Por ello, es imperativo reiterar los controles (análisis) para asegurarse de que el riesgo ha desaparecido definitivamente, en aplicación del “Principio de Precaución”, consagrado en el Convenio de Estocolmo, y por varias normativas europeas. Y, una vez consumidos, se deberían hacer controles sanitarios a los consumidores (personas, ganado ovino, aves de corral) y analizar el vino en proceso. Lo cual, que tengamos constancia, no se está haciendo.

Por ello, la Queja a la Comisión se centra en el incumplimiento de al menos 4 normativas de la Unión Europea (Directivas, Tratados, Reglamentos…) que versan “sobre responsabilidad medioambiental en relación con la prevención y reparación de daños medioambientales”; “con objeto de limitar o impedir mayores daños medioambientales y efectos adversos para la salud humana”. En alguna de ellas se regula que “Queda prohibida la puesta en el mercado de productos alimenticios que contengan contaminantes en proporciones inaceptables respecto de la salud pública y en particular desde el punto de vista toxicológico”, o que “Los productos alimenticios que incumplan los contenidos máximos establecidos en el anexo (entre ellos, los PCB,s) no se utilizarán como ingredientes alimentarios”, o, los Estados miembros adoptarán medidas para reducir o eliminar la fuente de contaminación.