La democracia tenía un precio: 15 millones de dinero público negociados en despachos

El último pleno extraordinario del Ayuntamiento de Sanlúcar respalda por aplastante mayoría (22 votos contra 3) ”la estrategia de desarrollo urbano sostenible de Sanlúcar 2020” a pesar de tratarse de un proyecto redactado desde el absoluto desprecio a la participación ciudadana y que pervierte el concepto de la sostenibilidad.

El fondo FEDER (Fondo europeo de desarrollo regional) reparte nuevamente dineros públicos a los que pueden acceder los municipios españoles, con la condición de que redacten Planes a medio plazo (denominados “Estrategias de desarrollo urbano sostenible e integrado”). El objetivo de estos planes es impulsar un “crecimiento sostenible”, palabras que ya de por sí suponen una cierta contradicción. Los dos ejes centrales de dichos proyectos son la lucha contra el Cambio Climático y la lucha contra la desigualdad social. Sin duda dos problemas vitales en Europa y en el mundo.

Otro aspecto clave es garantizar la participación ciudadana, tanto en la elaboración, como en la ejecución del Plan. Y aquí es donde empiezan los problemas, porque el PSOE local no está dispuesto a abrir procesos participativos reales, ni en este tema ni en ningún otro. Y ha urdido una parodia de participación que no ha conseguido convencer a nadie. Desde un principio, en vez de formar un equipo con los trabajadores competentes de las diferentes delegaciones, ha contratado a una empresa privada para dar una apariencia técnica creible a un plan lamentable tanto en la forma como en el fondo. La empresa ha hecho un poco de teatro, un power point y se ha reunido con algunos amigetes. Nunca ha habido acceso público a los borradores de los documentos, ni se han convocado los consejos locales de participación, ni ha habido un debate mínimamente serio. Las reuniones claves han sido internas entre el PSOE y sus redes clientelares. Hasta tal punto, que prácticamente todos los grupos, incluso el PP, han criticado la falta de transparencia y de participación ciudadana.

Si se analizan los contenidos, solo facilitados en el último momento a los grupos políticos, vemos que uno de los dos ejes centrales: la lucha contra el Cambio Climático y la contaminación ha sufrido mutilaciones y un drástico recorte a expensas de una nueva linea de actuación denominada “paisaje cultural” para meter con calzador “la tan ansiada conmemoración del V Centenario de la Primera Vuelta al Mundo” que amenaza con convertirse en el nuevo proyecto Honhenlohe versión siglo XXI.

El análisis de los problemas ambientales desde Ecologistas en Acción, ignora o pasa de puntillas por los vertidos a la playa, la pésima gestión del agua y de la basura, el desmadre urbanístico, la desaparición de los últimos navazos o la degradación de los pinares y lagunas de Bonanza. Ante el fuerte crecimiento del consumo eléctrico, que se ha triplicado en los últimos 25 años, la solución planteada es una actuación limitada a los edificios públicos que suponen poco más del 5 % de consumo. La propuesta es mejorar la eficiencia energética y un poquillo de paneles solares en algún que otro edifico público para que Endesa no se les enfade. Y en el restante 95 % del parque de viviendas a seguir pagando a precio de oro electricidad generada quemando carbón, gas o nuclear. Mientras, sin hacer ruido, se está levantando el suelo de media ciudad para meter gas natural en vez de placas solares. No importa que se haya aprobado una moción para frenar el Cambio Climático hace menos de un mes, que el Cambio Climático sea el problema más grave de la humanidad en las próximas décadas y que estemos en el lugar de Europa con más sol.

Otra sorpresa que calificamos desde Ecologistas en Acción, es la propuesta de concentrar toda la inversión de protección de espacios naturales en “La Barranca” La restauración de la Barranca está muy bien. No obstante, es inadecuado centrar en ella todo el esfuerzo de recuperación de ecosistemas naturales. Al menos este esfuerzo debería extenderse a los pinares y las lagunas de Bonanza. Los pinares son una continuación de la barranca (desde la zona de San Jerónimo). Están muy cerca del núcleo urbano. En ellos existen varias especies protegidas de aves y plantas. Podrían protegerse con la figura de Parque periurbano haciendo compatible su uso público con la conservación de su biodiversidad. El litoral con dunas y navazos y el conjunto de marismas, salinas y el pinar de Monte Algaida son otros espacios de valor extraordinario y que merecerían atención. No se entiende que se destinen más de 3 millones de € a la recuperación de la barranca y nada al resto.

Durante el Pleno municipal, el PSOE rechazó una enmienda de IU que pedía más participación ciudadana, la convocatoria de los consejos ciudadanos y búsqueda de acuerdos entre el gobierno y los grupos de la posición, sobre los proyectos a realizar en el caso de que la estrategia sea aprobada. Al final, además el portavoz del PSOE se permitió calificar los únicos votos negativos contra el Plan como votos contra la ciudad, casi como ¡enemigos del pueblo!. Desde nuestra organización, lo vemos exactamente al revés y vaya desde aquí nuestra solidaridad hacia el grupo de Sanlúcar si se puede, por mantener en este difícil trance la llama de la democracia. Y no, señor Oliveros, son más bien sus votos los enemigos de la democracia.




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