Controvertidas concesiones mineras de Torrenueva y Torre de Juan Abad

Los proyectos mineros de la empresa Quantum Minería SL en el sur de la provincia han disparado la alarma social y ambiental. Los planes de extracción de monacita gris pueden afectar seriamente a la ZEPA “Áreas esteparias del Campo de Montiel”, a los programas de recuperación y reintroducción de especies protegidas, al abastecimiento de recursos hídricos y al futuro del sector primario.

Retamamulas, Matamulas, Bailones y Siles dan nombre a un complejo proyecto de minería a cielo abierto para la obtención del mineral más abundante dentro de la categoría de lo que se conoce como tierras raras; elementos y metales dispersos en la corteza terrestre, de baja concentración, muy demandados en el mercado para el suministro de dispositivos digitales, coches eléctricos, lámparas de bajo consumo y tecnologías de energías renovables. El área comprende 30.000 hectáreas en los términos municipales de Torrenueva, Torre de Juan Abad, Santa Cruz de Mudela, Alhambra, Membrilla, San Carlos del Valle, Valdepeñas, Manzanares y Moral de Calatrava.

Se trata de una actividad fuertemente transformadora del territorio, caracterizada por los grandes movimientos de tierra y una dinámica de extracción y procesamiento que lleva aparejada la emisión de toneladas de residuos químicos y, en menor medida, radiactivos (al contener la monacita gris variables proporciones de uranio y torio)

Las estimaciones en materia hídrica, del orden de 300.000 metros cúbicos a partir de una toma de agua en el embalse de la Cabezuela (cuya autorización ha sido denegada por la Confederación Hidrográfica del Guadiana) obligan al promotor a plantear alternativas, cuestión harto difícil en una comarca azotada por la sequía, asentada sobre un acuífero declarado sobreexplotado y dependiente de la agricultura.

Las canteras previstas quedarían situadas en las inmediaciones de la ZEPA “Áreas esteparias del Campo de Montiel”, un mosaico de ecosistema pseudoestepario mediterráneo de excepcional riqueza ecológica, paisajística y cultural, que forma parte de la Red Natura 2000, con presencia constatada de algunas joyas de la fauna ibérica amenazada, como el buitre negro, la cigüeña negra, el águila perdicera, el águila imperial y el lince ibérico (precisamente, esta zona participa en el proyecto de reintroducción Life Iberlince con fondos de la Unión Europea)

En el marco de las Consultas Previas a los permisos de explotación, Ecologistas en Acción pide al Servicio de Calidad e Impacto Ambiental de la Junta de Comunidades la anulación de la tramitación incoada, teniendo en cuenta el presunto fraude de ley de Quantum Minería SL al fragmentar el proyecto en varios, para de esta forma diluir los efectos sinérgicos y globales de la actividad, obligando a la realización de una evaluación ambiental estratégica por afectar a un espacio de la Red Natura 2000; la presentación por parte de la empresa de los estudios sectoriales solicitados (entre ellos, el seguimiento de los impactos de la actividad en el uso y disponibilidad del territorio de las parejas y juveniles de águila imperial); la ampliación de la participación pública a los Ayuntamientos de Cózar y Valdepeñas, a los CRDO Valdepeñas, Aceite de Oliva del Campo de Montiel y Queso Manchego, así como a las cooperativas agroalimentarias, a las organizaciones profesionales agrarias, al Instituto de investigación en Recursos Cinegéticos (IREC) y a la Plataforma Sí a la Tierra Viva.

Ecologistas en Acción ve con preocupación la permisividad de la Junta (tanto en la anterior legislatura de Cospedal, como en la actual de García-Page) hacia estos proyectos. Prueba de ello es que desde 2013 ha eximido al promotor de los estudios de impacto ambiental en los permisos de investigación (previos a los de explotación) pese a reconocer sus consecuencias para el medio ambiente y la salud pública.