Mira cómo mueren los peces en el río Guadalete

Una vez más, el pasado lunes 12 de enero, observamos peces muertos en el río, principalmente carpas y barbos. Ésta vez ha sido en la base del pantano de Bornos, concretamente en el puente de la carretera que separa la presa y el río Guadalete. Vienen muertos después del tramo de la presa hacia el puente de la carretera. Se pueden observar desde la carretera, ya que quedan enganchados al ser arrastrados por la corriente entre las piedras y la vegetación de las orillas.

Aún desconociendo el origen de esta mortandad, ya que habría que tomar muestras de los ejemplares de peces y del agua para analizar en un laboratorio. No debemos de dejar de recordar a nuestras autoridades la obligación legal y moral de cuidar nuestro Patrimonio Natural. La colmatación del vaso del pantano de Bornos, la escasez de precipitaciones, vertidos incontrolados, contaminación del subsuelo por fertilizantes (basados en nitrógeno o fósforo), pesticidas, fosas sépticas, etc, provocan el crecimiento de algas que, en gran número, consumen el oxígeno del agua, lo que se conoce como eutrofización y generan «zonas muertas», con mucha biomasa pero poquísima diversidad y son las causantes genéricas de estos hechos. Sobre algunas no podemos actuar, pero debemos hacerlo sobre las que si podemos.

La legislación europea (Directiva 91/271/CEE sobre el tratamiento de las aguas residuales), exige a los estados miembros que todas las ciudades de más de 10.000 habitantes tengan un sistema adecuado para tratar las aguas residuales antes de liberarlas a la naturaleza, es decir, antes de verter a ríos y mares, las aguas deben estar depuradas. En 2011, la Comisión Europea llevó a España a los tribunales por incumplir esta directiva 91/271, ya que 39 ciudades no disponían aún de un sistema de depuración. A día de hoy, ha habido algunos avances pero el problema sigue ahí.

Justo la semana pasada, el ayuntamiento de Arcos firmaba con la Junta de Andalucía un acuerdo para mejorar y ampliar la depuradora de Arcos. Las obras comenzarán el 22 de enero y tienen un plazo de ejecución de 18 meses. Pero ya vamos tarde, los efectos e impactos se están dejando de ver y no hay marcha atrás, se podrán reducir y minimizar, pero lo hecho, hecho está. Sus efectos pueden ser desastrosos para los ecosistemas, afectan al suelo, las plantas, los animales y el ser humano. Millones de personas en todo el mundo sufren enfermedades derivadas de la contaminación del agua. La pérdida de la Biodiversidad es algo de lo que debemos lamentarlos por su gravedad. Cuando el movimiento ecologista denuncia los efectos de la contaminación, no lo hace en beneficio propio, lo hace en beneficio de la sociedad y lo relaciona con el aumento de patologías y enfermedades (asmas, alergias...) y en consecuencia con el coste social (bajas laborales, atención familiar...) y económico (tratamientos médicos y terapéuticos). ¿Si no se conocen efectos beneficiosos por la contaminación o la perdida de la Biodiversidad, por que hacemos tan poco por evitarla?
 
Y para nuestros responsables municipales ¿Qué significa la puesta en valor de nuestros recursos naturales de la que hablan?¿O es que es un elemento de atracción turística la visión de nuestro histórico Guadalete convertido en una cloaca a cielo abierto?
 
Srs políticos: actúen y actúen YA
A nosotros... nos queda la palabra ..