Andalucía se organiza contra la especulación del territorio

El pasado fin de semana 15 y 16 de octubre, plataformas y colectivos sociales de pueblos y ciudades de Andalucía se reunieron en Almería en la III asamblea de la Red Andaluza en
Defensa del Territorio.

Esta Red está formada por vecin@s, y asociaciones juveniles, vecinales, de mujeres, de cazadores, ecologistas, cooperativas agrarias, sindicatos, barrio y pueblos en lucha... y movilizan a
miles de personas.

La III asamblea de la Red Andaluza en Defensa del Territorio aprobó la siguiente Resolución:

La Red Andaluza en Defensa del Territorio es conocedora del acoso y persecución que están sufriendo los compañeros/as de Ecologistas en Acción,
especialmente quienes tienen encomendados los temas jurídicos y urbanísticos, ataques que ya se están produciendo desde algunos sectores de la propia
Administración de Justicia. Se aprovecha cualquier excusa para tratar de coartar su legítimo derecho a la libertad de expresión y a la defensa, en un claro intento de
amordazarlos y amedrentarlos, al tiempo que se amparan las ilegalidades cometidas por las diferentes administraciones y demás instancias de poder.

Ante la gravedad de los hechos y las consecuencias desfavorables y disuasorias que se van a derivar para la defensa del medio ambiente en una provincia
tan castigada y amenazada como Almería, así como el efecto dominó, de impunidad y prepotencia que ello puede generar contra el resto de los conservacionistas,
desde este momento nos solidarizamos con nuestros compañeros/as de Almería, comprometiéndonos a prestar y solicitar todo el apoyo que sea necesario, ante los
órganos y autoridades que sea menester, tanto a nivel nacional como internacional, así como a llevar a cabo y/o adherirnos a las acciones y denuncias de todo tipo
que se estime oportuno emprender.

Consideramos también que la opinión pública tiene que conocer la situación, al suponer otro recorte en nuestra cada vez más constreñida libertad de lucha
en aras de nuestras ideas de defensa del territorio y conservación del medio, además de la conculcación de principios y derechos fundamentales, del Derecho y la
Justicia, y el frontal ataque al imperio de la ley y al Estado de Derecho en el que se supone que vivimos, por quienes principalmente están obligados a respetarlos.