A vueltas con el IGTE (Impuesto General sobre el Tráfico de Empresas)

Desde que el 16 de septiembre del pasado año se anunció la condonación definitiva del Impuesto General de Tráfico de Empresas (IGTE) éste está dando mucho que hablar en la esfera política – trasladar el debate a la ciudadanía ni se plantea-.

Algunos piensan que este impuesto se debe dedicar la creación de plazas de escuelas infantiles [1]; otros, que debe destinarse a infraestructuras sociosanitarias [2] - especialmente después de conocer la noticia de que Canarias es una de las Comunidades Autónomas que presenta un desarrollo de los servicios sociales “irrelevante”, con 2,40 puntos, sólo detrás de Valencia y Murcia, según el Índice anual que elabora la Asociación de Directores y Gerentes de Servicios Sociales [3] -, algo con lo que otros están en contra y a los que les parece que con ello lo que se busca es alentar el enfrentamiento político [4] y; por otro lado, tenemos al Presidente del Cabildo de Gran Canaria que considera profundamente discriminatorio la distribución de los fondos que se recibirán, tachándolo de electoralista [5].

Con opiniones para todos – o casi todos – los gustos nos encontramos con una Declaración de compromiso para el impulso de un nuevo modelo económico 2016 – 2025, firmado el 23 de diciembre de 2016 por el Gobierno de Canarias, la Federación Canaria de Islas (FECAI) y los presidentes de los Cabildos a excepción del Cabildo de Gran Canaria.

Dicho documento comienza haciendo memoria de la época de expansión y bonanza económica, una esperanza sustentada en una infraestructura económica irreal e insostenible donde la construcción y el turismo jugaron un papel importante y en la que, sin embargo, Canarias continuaba con cifras muy preocupantes a nivel de desempleo; instando por ello a no crecer de la misma manera y no seguir perpetuando los desequilibrios existentes.

Como solución a lo anterior se propone cimentar una estructura más solida a través de la formación, innovación, diversificación y especialización para lograr una sociedad más justa y productiva mediante las siguientes líneas estratégicas: Conocimiento: I+D+i, Inversión en infraestructuras y Políticas activas de empleo y se finaliza el documento con un párrafo “al estilo couching” en el que nos hablan de que comienza un viaje de esperanza y oportunidades hacia un nuevo modelo.

Un documento muy emotivo para volver a lo mismo de siempre: la cifra de inversión para I+D+i se prevé inicialmente en un 5% y, sin ser demasiado visionarias, seguramente el groso de los 1.600 millones de euros que se espera recibir en 10 años no será la estrategia de políticas activas de empleo; sino el capítulo de inversión en infraestructuras.

En éste, se especifican infraestructuras de transporte, todas aquellas que aporten valor al destino de núcleos turísticos y que generan más gasto turístico, construcción de viviendas, zonas comerciales abiertas y, aunque también aparezcan por ahí las energías renovables, la rehabilitación de viviendas y las infraestructuras científicas y tecnológicas se finaliza con el "as en la manga" de todas aquellas infraestructuras que mejoren la competitividad de la economía canaria.

Esta última frase, a modo de comodín, parece un colador en el que caben muchos proyectos especulativos que aumentan los beneficios de grandes constructoras y promotoras (y en ocasiones la de miembros de partidos políticos), generan graves – y a veces irreversibles- impactos en nuestro territorio y perpetúan el actual modelo social y económico, que el inicio del documento indicaba como causantes de una crisis dolorosa y agresiva. Añadir además que no se incluye ninguna línea estratégica para el sector primario e industrial, aunque anteriormente se indique que sobre estos se debe realizar un especial esfuerzo.

En dicho sentido y sin ningún euro aun en las arcas de nuestra comunidad autónoma, son ya algunos los que están reclamando los fondos del IGTE para la construcción de un palacio de congresos8, el asfaltado de la red viaria9, un Centro Náutico y un club de buceo10, zonas comerciales11, un muelle deportivo y pesquero12 o importantes infraestructuras viarias [6]. Un sinfín de propuestas innovadoras que no tienen nada que ver con la estructura económica irreal e insostenible fundamentadas en el turismo y la construcción mencionadas en la declaración de compromiso indicada anteriormente... ¿no? O quizá podemos decir que una vez más se están promoviendo como soluciones a esta crisis sistémica y multidimensional lo mismo que nos ha traído hasta aquí, que se busca beneficiar a los mismos y perpetuar el mismo sistema capitalista que pone los intereses económicos por encima de las personas, la vida y el medio ambiente.

Desde Ben Magec-Ecologistas en Acción solicitamos que se formule, de manera colectiva, una política económica verdadera y decididamente comprometida con el cambio de modelo actual, por a una economía enfocada a las necesidades de las personas, con el territorio y sus recursos, con la población que reside en Canarias y con la sostenibilidad.

En dicho sentido, consideramos que deben ser rechazados aquellos proyectos que supongan un retroceso para la sostenibilidad del territorio, que no avancen hacia la soberanía alimentaria, energética y económica o que impliquen el aumento de las necesidades de movilidad basada en energías fósiles. Como muestras ejemplares de aquello hacia donde no se debe caminar – especialmente si buscamos un cambio de modelo- podríamos citar varias infraestructuras viarias (su ampliación o nueva creación), el tren Las Palmas de Gran Canaria a Maspalomas el Eje Transinsular de Transportes de Canarias, los cuales parecen estar en hibernación hasta coyunturas favorables.

Proyectos como los indicados anteriormente significarían abogar por la insostenibilidad en una región ya de por sí notablemente insostenible y dependiente energéticamente. Ello se refleja claramente en el siguiente gráfico, elaborado por la Consejería de Empleo, Industria y Comercio del Gobierno de Canarias, en el que se muestra que la mayor parte de la demanda de energía final en Canarias, se registra en el sector transporte (en sus tres modalidades; terrestre, aéreo y marítimo), destinatario del 70,5% de la misma, mientras que en el conjunto del estado español ésta se situaba en un 39,4% en el mismo año (fuente: http://ec.europa.eu/eurostat).

Esta situación y nuestra condición geográfica nos emplazan a abordar este problema de una manera urgente y decidida, lo que, lejos de mostrar un panorama desolador, puede suponer una fuente de empleo y economía para Canarias, mucho más sólida y menos dependiente que la actual, la cual está abogada al fracaso frente a un horizonte de escasez de combustibles fósiles y otros recursos energéticos y materiales en los se basa esta sociedad altamente consumista y derrochadora.

Las últimas noticias nos indican, en relación al destino de los fondos del IGTE, que serán ayuntamientos, cabildos, consejerías e universidades las que optarán a la presentación de proyectos para su financiación [7]. En las declaraciones del presidente del Gobierno de Canarias se dice que las propuestas tendrán que mejorar la competitividad de la economía sin generar más gasto público, afirmaciones que nos generan ciertas dudas teniendo líneas estratégicas como las infraestructuras de transporte, cuyo mantenimiento corre a cuenta de las arcas públicas.
Entre estas dudas, nos preguntamos si se establecerán unas directrices generales para la presentación de los proyectos, si se van a incluir criterios de sostenibilidad económica, energética, medioambiental y social, si éstos deberán enmarcarse dentro de un modelo económico, territorial, ambiental y social previamente definido y consensuado mediante la participación ciudadana, o si se va a usar el IGTE como un “paño caliente” ante la grave crisis que sufrimos para abocarnos, en un futuro, a otra peor por ser incapaces de tomar otro rumbo. ¿Quién asumirá entonces la responsabilidad de haber malgastado 1.600 millones que no han salido de otro sitio que del bolsillo de la población canaria?

¿Emprendemos verdaderamente esa travesía hacia un nuevo modelo a través de un viaje de esperanza y oportunidades o nos dedicamos a repartir expectativas de cambio a una sociedad duramente castigada para acabar haciendo lo mismo de siempre?




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