Cierran la captación de agua en la Garganta del Capitán

VERDEMAR-Ecologistas en Acción apoya a la Delegación Territorial de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la Junta de Andalucía, por cerrar la captación de agua en el arroyo Garganta del Capitán, Parque Natural de Los Alcornocales.

El alcalde de Algeciras , ha tenido la desfachatez de afirmar en los medios de comunicación que se va a ver “obligado” a subir el agua un 30%, porque la Junta de Andalucía ha paralizado el manantial de la Garganta del Capitán, que utiliza como agua en alta la empresa Emalgesa para abastecer parte de la ciudad de Algeciras.

Ante estas afirmaciones VERDEMAR-Ecologistas en Acción, nos vemos obligados a aclarar lo siguiente:

1º- Miente.

2º- Que el Ayuntamiento de Algeciras consume al año aproximadamente unos 15 hectómetros cúbicos. Emalgesa, empresa de agua de Algeciras, capta casi el 60% del agua en alta que suministra de manantiales. Por lo tanto se apropian del agua de un modo gratuito, pero se la cobran a los ciudadanos de Algeciras como agua en alta procedente de los pantanos Campogibraltareños, por la que sí hubieran tenido que pagar.

3º- La captación de la Garganta del Capitán data de los años 60 y tenía fecha de caducidad, por lo que ya era una captación ilegal. Pero en vez de poner fin a esa situación ilegal, se han atrevido a recrecer la presa para aumentar el caudal, que en principio era de 25 litros por segundo.

4º- Que sólo hay expediente abierto a la captación de la Garganta del Capitán, que según la información ambiental de la Agenda local de Algeciras puede aportar más de dos hectómetros al año. Las otras dos captaciones de agua triplicarían esta cantidad. El Alcalde Landaluce, aún con la Garganta del capitán cerrada, está engañando a sus vecinos/as en la factura del agua.

5º- No se puede pasar por alto el impacto tan negativo que ha ocasionado esta sobrexplotación en uno de los parajes de mayor belleza del parque natural de los alcornocales.

En definitiva, era el negocio del siglo: se extrae el agua gratis de modo ilegal y se les cobra a los vecinos como si se pagase por ella.

La decisión de extraer aguas de la Garganta del Capitán para el abastecimiento urbano en estos años y dejarlo con un volumen muy inferior a su caudal ecológico es manifiestamente ilegal, además de un auténtico sinsentido que no se sostiene desde el punto de vista ambiental ni desde el de la seguridad hídrica.

Algeciras tiene más que asegurado el suministro, al igual que la mayoría de los municipios del Campo de Gibraltar, sin tener que recurrir a aportes extraordinarios de manantiales del Parque Natural Los Alcornocales.

La construcción de grandes embalses conlleva en todas las ocasiones enormes impactos ambientales que pueden ser asumibles en algunas ocasiones en tanto en cuanto el agua es un bien necesario de primer orden. Prescindir del agua embalsada únicamente por motivos económicos y literalmente destrozar un río en un espacio natural protegido para enriquecer a una empresa semiprivada (Emalgesa) es inadmisible. Dejar en manos de una empresa el control total de la vida de un río equivale a lo que hemos visto sobre el terreno: dejarlo prácticamente sin agua solamente para engrosar su cuenta de resultados.

La vegetación de la Garganta del Capitán languidece desde que se iniciaron las captaciones y, más especialmente, desde que se recreció el nivel de la presa. Concatenando varios años de sequía consecutivos se produciría una catástrofe ecológica en el arroyo, ya que moriría toda la vegetación de ribera, comenzando por la aliseda y el resto de especies umbrófilas que crecen bajo su dosel.

Se da la circunstancia de que, buena parte de la flora que puebla la Garganta está protegida por la Ley. A modo de ejemplo, se citan las especies de la vegetación riparia que viven aguas abajo de la captación incluidas en la Lista Roja de la Flora Andaluza.

Pero no sólo se trata de flora en peligro de extinción, en la Garganta del Capitán cohabitan igualmente odonatos protegidos, cuyas larvas acuáticas dependen en exclusiva de la calidad de las aguas del arroyo: Gomphus graslinii, Oxygastra curtisii y Macromia splendens están consideradas amenazadas por la UICN, con categoría vulnerable, e incluidas en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas.




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