Oposición al cierre simultáneos de las estaciones de la L1 de Metro

El gobierno de la Comunidad de Madrid sacó a concurso el mes pasado la concesión de una obra para corregir afecciones en las bóvedas del túnel de la línea 1 de Metro, modernizar la catenaria y cambiar las vías. Esta obra pretende llevarla a cabo en dos tandas, durante 2016 y 2017. La primer empieza el 21 de mayo y termina el 30 de septiembre, para lo que se suspenderá el servicio en las 25 estaciones que hay entre Sierra de Guadalupe y Plaza de Castilla. En 2017 volverán a suspender el servicio en el mismo tramo para cambiar las vías.

La plataforma ciudadana Madrid en Transporte Público, de la que forma parte Ecologistas en Acción, no pone en duda la necesidad de estas obras en un túnel que tiene 100 años y cuya reforma se plantea con más de 10 años de retraso, pero quiere expresar su preocupación porque en el planteamiento de las obras no se han tenido en cuenta los perjuicios que la suspensión del servicio en 25 de las 33 estaciones de la línea va a causar a los madrileños.

En primer lugar, denunciamos la forma de comunicar el cierre. ¿Cómo es posible que el ayuntamiento de la capital se haya enterado por la prensa de un tema tan grave? ¿Cómo no se han consensuado previamente fechas y formas de enfocar una obra que va a convertir la ciudad de Madrid en una carrera de obstáculos, dificultando seriamente la movilidad cotidiana de cientos de miles de vecinos? Da la impresión de que para la señora Cristina Cifuentes, presidenta de la Comunidad de Madrid, las obras son un asunto meramente técnico y se olvida de las personas que vamos a ver nuestra vida diaria gravemente afectada. Ni se han molestado en hacer un estudio de movilidad alternativa, ni buscar soluciones para que los impactos sociales y ambientales de la obra sean los mínimos posibles.

No solo se corta el servicio en la mayor parte de una línea que es la segunda más usada de la red, con conexiones con otras siete líneas y que mueve más de 200.000 viajeros/día, sino que las obras también afectarán a la superficie. Los pozos de ventilación se vallarán para sacar los escombros, afectando al tráfico de superficie, ya sobrecargado por el cierre del metro y que sumará los camiones que retirarán los escombros y transportarán materiales, Todo ello a la vez a lo largo de una línea que atraviesa toda la ciudad de Vallecas a Plaza de Castilla.

Madrid en Transporte Público se suma a la propuesta realizada por la EMT, los trabajadores del Metro y el propio Ayuntamiento de Madrid de hacer la obra por tramos y realizar todas las actuaciones a la vez en cada tramo, para que no colapsar la ciudad ni suspender el servicio dos veces consecutivas.

Asimismo, denunciamos que se haya sacado a concurso el servicio de autobuses sustitutorios con operadores distintos de la EMT, cuando es la empresa municipal la mejor capacitada para llevar a cabo ese servicio. ¿Pretende con ello la señora Cifuentes empezar a privatizar el transporte público de Madrid?

Por todo ello, exigimos:

  • Realizar el corte por tramos y hacer todas las actuaciones a la vez en cada tramo.
  • Que el Consorcio Regional de Transporte y la Comunidad negocien con la EMT las alternativas sustitutorias al servicio del metro y la forma de financiarlo.
  • Una mayor transparencia en la gestión de la movilidad en la región. La presidenta de la Comunidad ha de darse cuenta de que Madrid no es su cortijo y olvidarse de actuaciones caciquiles. El trasporte público es patrimonio de toda la ciudadanía madrileña y un mínimo sentido democrático exige dar una información veraz explicando por qué se hacen las cosas y cómo se hacen, el diálogo con los agentes implicados y la participación ciudadana para que las afecciones a la movilidad urbana sean las mínimas posibles. Una obra en el Metro no solo tiene aspectos técnicos y económicos, sino que afecta a los usuarios del mismo, al tránsito de superficie y a la calidad de vida de las personas que vivimos en esta ciudad.



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