El vertedero del Camino del Polvorín pone en evidencia la dejación de las autoridades locales

En esta ocasión ponemos en evidencia la existencia de un vertedero histórico situado en el camino del Polvorín (al Noroeste del Tanatorio Municipal), cuyo origen se remonta a los años 80 del siglo pasado. Aunque ha sido cubierto de tierra en varias ocasiones, vuelve a ser utilizado. Esta “escombrera” que acumula todo tipo de residuos es perfectamente conocida por la Policía Municipal, por los servicio de limpieza y ambientales de Ayuntamiento, y por supuesto por el Alcalde y concejales.

Estos vertidos y vertederos son posibles por la falta de concienciación, y quizá por la ausencia de campañas de educación específicas para que las personas que vierten sean conscientes del daño ambiental y económico que generan a sus convecinos. También parecen necesarias medidas para facilitar la recogida de escombros además de la recogida en el punto limpio; y por supuesto incrementar y publicitar medidas coercitivas proporcionadas. De cualquier modo todos podemos tener un papel activo haciendo presión social e incluso denunciando tales conductas.

En este contexto desde Asden-Ecologistas en Acción pensamos que las campañas de promoción del fallido proyecto de Reserva de la Biosfera utilizaron recursos publicitarios que la empresa concesionaria de la recogida de residuos y el Ayuntamiento deberían haber destinado a prevenir y controlar precisamente el vertido incontrolado.

Ante tal inacción social, administrativa y política Asden-Ecologistas en Acción ha decidido presentar denuncias de los vertederos más fragantes como es éste, tal y como venimos haciendo desde hace muchos años. Estas denuncias esperamos que terminen en el correspondiente expediente sancionador para las personas que vierten y para las autoridades por su inacción y omisión.

La labor de denuncia la van a extender a todos los vertederos de la provincia, tanto si los detectan personalmente como si nos los comunican personas ajenas a la asociación.

El grado de exigencia será menor para vertidos de escasa dimensión y significado, dándoles en ese caso únicamente difusión pública con objeto de que tal sonrojo visualice el problema y obligue moralmente a las autoridades correspondientes a limpiarlo correctamente y a imponer medidas de gestión y de control para evitar nuevos vertidos.