Alegan contra la del Reglamento de Urbanismo que permitiría usos extractivos en suelo protegido

La federación de Ecologistas en Acción de Castilla y León ha presentado alegaciones en contra de la aprobación de la modificación del Reglamento de Urbanismo de Castilla y León. La propuesta sometida a información publica cambia la regulación de las actividades extractivas en suelo rústico con protección agropecuaria, al considerar como uso autorizable las actividades extractivas –incluyendo explotaciones mineras bajo tierra y a cielo abierto, las canteras y las extracciones de áridos o tierras-.

A juicio de la organización ecologista el proyecto presentado responde a los intereses de las empresas del sector extractivo, hecho que la propia exposición de motivos del texto reconoce al señalar que responde a las demandas del sector y de la consejería competente en la materia. Si se repasa la evolución de la normativa en esta materia se puede observar como se han ido modificando las disposiciones legales para facilitar las actividades extractivas, siendo esta la ultima de las maniobras en este sentido.

Cuando se cataloga un suelo rústico como protegido por sus valores agrarios se le está otorgando un plus de protección, en base a su interés público y a los valores no solo agrarios, sino también sociales, económicos y ambientales del terreno. Por tanto, se debe evitar cualquier uso que los ponga en riesgo y si se permiten las actividades extractivas dichos valores desaparecerían, ya que no es verosímil que en un suelo tras años de explotación minera el terreno pueda a su estado anterior.

La normativa vigente otorga al sector extractivista inmensas superficies del territorio regional y no existe ninguna motivación, más allá de las presiones del sector, para modificar el régimen actual del suelo rústico con protección agropecuaria a favor de las actividades extractivas. Ecologistas en Acción considera que no debe aprobarse la modificación del reglamento y que la administración regional debe cumplir con la obligación de proteger los suelos agrarios de alto valor, en vez de elaborar propuestas en su contra.