Repotenciación del parque eólico el cabrito pone en alerta a ONG

Las organizaciones Asociación Gaditana para la Defensa de la Naturaleza (Agaden), el Colectivo Ornitológico Cigüeña Negra (COCN) y Verdemar-Ecologistas en Acción, junto a Plataforma ciudadana Somos Tarifa, se están oponiendo a este proyecto presentando alegaciones a la Repotenciación del Parque Eólico del Cabrito, a la vez que solicitan el desmantelamiento del mismo y la restauración ambiental del espacio.

Junto a las entidades comarcales, entidades como la Sociedad Española de Ornitología (SEO) o Ecologistas en Acción a nivel regional muestran su preocupación por este proyecto.

Verdemar-Ecologistas en Acción, que en la pasada reunión de la Junta Rectora del Parque Natural de los Alcornocales dio una opinión favorable al proyecto, postura mostrada tras las escuetas explicaciones por parte de los promotores del mismo, al consultar detenidamente la documentación disponible decide presentar el pasado 11 de abril alegaciones que vienen a indicar que “al tener en cuenta las circunstancias legales y las evidencias científicas que rodean a esta nueva instalación por el lugar donde pretenden instalarse (uno de los principales corredores migratorios a nivel mundial), tenemos que exigir que se desmantele y restaure paisajísticamente el espacio que ocupa el parque eólico actual y que se reubique la nueva instalación en un lugar propicio”.

El Parque eólico de “Kw. Tarifa”, denominado ahora como “El Cabrito”, en Tarifa, se puso en marcha en 1993 varios años después de que ya fuera declarado el Parque Natural de los Alcornocales, el cual se crea en el año 1989. Este Parque Eólico se encontraría dentro de este espacio protegido. La Administración omitió así su ubicación dentro de un Parque Natural evidentemente no concebido para fines industriales y cuyo principal objetivo sigue siendo la protección medioambiental.

Posteriormente, Los Alcornocales pasó a ser un espacio protegido a nivel Europeo dentro de la Red Natura 2000.

La omisión de las Directivas europeas, entre otras, las del año 1979 relativa a la conservación de las aves silvestres (79/409/CEE) y la Directiva del año 1992 relativa a la conservación de los hábitats naturales y de la fauna y la flora silvestres (92/43/CEE), hace que grupos ecologistas y SEO/Bird Life (Sociedad Española de Ornitología) a finales de 1994 denuncien el impacto sobre las aves migratorias y soliciten el Estudio de Impacto Ambiental inexistente.

El proceder “manu militari” de la Administración fue más que evidente, emitiendo en el año 2008 nuevamente contra las Directivas europeas una Evaluación medioambiental que la denominan “unilateral” por ser exclusiva de la Administración, sin participación pública, culminando en el 2010 en una Declaración de Impacto Ambiental a medida para permitir la repotenciación del Parque eólico.

Esta repotenciación, sustituir aerogeneradores viejos, pequeños y numerosos por otros modernos, grandes y en menor número, no se realizó dentro de los cinco años después de los cuales caduca la Declaración de Impacto Ambiental, y ahora se pretende en 2016, con una prórroga de una Autorización Ambiental Unificada muy inferior a una genuina Evaluación de Impacto Ambiental, ignorar nuevamente los plazos y procedimientos.

La Administración se ampara a su vez y da a entender al público en general que los integrantes de la Junta Rectora del Parque son una piña que decide aprobaciones por una supuesta unanimidad de sus miembros, cuando en realidad se está hurtando información a los grupos a los cuales se solicita participación, pasando en segunda instancia a una publicación oficial para que todos los ciudadanos puedan alegar.

Resulta repudiable, dicen los firmantes, que todavía se siga actuando con métodos no democráticos e igualmente la Administración permita que el promotor otorgue información errónea ante la Junta Rectora, como es: “Molinos más grandes = Menos impacto y menos muerte de aves”, cuando los propios Informes de mortandad de aves de la Consejería de Medio Ambiente (1993-2016) demuestran que nunca debieron permitirse parques eólicos dentro de Parques Naturales.

El personal voluntario técnico del Colectivo Ornitológico Cigüeña Negra, analizando la información procedente de la Delegación Provincial de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía sobre aves muertas en parques eólicos de la provincia de Cádiz, ha podido conocer que en el Parque eólico de Kw. Tarifa han muerto ya entre el 13 de marzo de 1998 y el 16 de Noviembre de 2015, 257 aves; teniendo en cuenta que este parque se instaló en el año 1993 y no se inició su revisión sobre mortandad de aves hasta 1998 con el programa de vigilancia ambiental, el numero de aves muertas podría ser mucho mayor.

Lo preocupante de estos datos es que de estas 257 aves, 230 se encuentran incluidas en el Anexo I de la Directiva Aves, 1 en el anexo II de Dicha Directiva y 248 son de Interés Especial dentro del Catálogo Nacional de Especies Amenazadas. De las cuales, 231 estarían incluidas en el Convenio de Berna y 238 en el Convenio de Bonn, además 252 se encuentran en la lista Roja de la UICN.

Cuando se analiza la mortalidad de aves en las repotenciaciones cercanas como las del Parque Eólico del Sur (PESUR) y de Energía Eólica del Estrecho (EEE), con Estudios de Impacto Ambiental que auguran una enorme mejora ambiental autorizados igualmente por la Consejería de Medio Ambiente, tras el discurrir del tiempo y la información recabada, se demuestra un total fracaso administrativo y ambiental, multiplicándose por casi 3,5 tanto el número de aves muertas como el de especies afectadas, en su gran mayoría aves amenazadas de extinción (98%)

Los cálculos realizados por el COCN apuntan a que si se efectúa la repotenciación de “Kw. Tarifa” en la vida útil de la nueva instalación podrían morir al menos 900 aves, igualmente en su gran mayoría especies amenazadas. Algo inasumible ambientalmente y que no se va a permitir desde las instancias europeas. Resulta totalmente incomprensible que este proyecto haya sido autorizado por la misma Administración que obtiene los datos que sirven de base para la realización de estos cálculos de mortandad.

Las Asociaciones dejan claro que las eólicas son una energía renovable para contrarrestar el cambio climático, pero que hay que tener en cuenta el desarrollo sostenible, ya que de ello depende el futuro de las generaciones venideras, el bienestar la armonía social. Los parques eólicos nuevos y repotenciados deben ser parte de la solución y no del problema. Por ello que exigen que en una zona de paso de migración de aves las figuras de conservación de Parque Natural y de Red Natura 2000 deben ser respetadas y aplicadas.