El Pedernoso movilizado contra la ampliación de la subestación eléctrica

En torno a 80 vecinos y Ecologistas en Acción se concentraron ayer por la tarde frente a la subestación eléctrica. Exigen a Iberdrola que cumpla la legalidad y no solo que se paralice la ampliación, sino que se traslade la subestación lejos de las viviendas.

Los niveles de las radiaciones electromagnéticas, casi triplican los niveles máximos fijados en la normativa y por tanto son un riesgo inaceptable para la salud de los vecinos. Algunos de ellos viven desde 1978 a menos de 10m del punto en el que en el año 2.000 Iberdrola construyó la subestación eléctrica.

Las personas que llevan sufriendo 16 años la presencia de un vecino tan molesto, están hartos y no están dispuestos a parar hasta que Iberdrola cumpla con su obligación de proteger la salud de las personas.

Durante la concentración, se corearon lemas como "¡No, no, no, subestación no!" y sirvió para plantear nuevas movilizaciones. Así decidieron recoger firmas para entregar a Iberdrola y realizar una cacerolada el lunes 6 de junio a las 20:30 frente a la subestación. Durante la cacerolada algunos vecinos mostrarán públicamente su oposición a la multinacional eléctrica, demostrando su baja con Iberdrola como suministrador eléctrico de sus casas.

Durante la concentración de la tarde de ayer, se leyó el siguiente comunicado:

"Los vecinos y ecologistas, afectados y preocupados, reunidos frente a la subestación eléctrica de la compañía “Iberdrola Distribución Eléctrica SAU”, quieren manifestar lo siguiente:

No tenemos nada en contra de las instalaciones eléctricas, todos tenemos electrodomésticos en nuestras casas y somos plenamente conscientes de la importancia del suministro eléctrico para tener una vida más confortable. Tampoco dudamos de que el diseño de la subestación sea el adecuado. Pero esa no es la cuestión. La cuestión es si es necesario tener esta instalación tan cerca de las viviendas.

Los vecinos más cercanos a esta instalación eléctrica industrial, llevan más de 16 años de molestias, ruidos, vibraciones, y emisiones electromagnéticas, sin que se atisbe ninguna solución. Muy al contrario, la multinacional eléctrica plantea su ampliación con lo que el problema lejos de disminuir, se agravará.

La propietaria de la instalación, no solo no ha realizado ningún movimiento a favor de los vecinos (muchos de ellos a la vez clientes), sino que los técnicos reunidos con los vecinos el 4 de este mes, a pesar de mostrarse preocupados por las demandas de los vecinos; de la existencia de numeroso casos de cáncer; de que las mediciones de la radiación electromagnética da valores muy por encima de los legales, han calificado de “complicado por no decir imposible” el traslado de la subestación. Esta respuesta nos entristece, nos sentimos decepcionados y nos lanza a la cara una realidad: que somos poca cosa frete a una poderosa multinacional que no está dispuesta a ceder a pesar de que, ante su enrome tamaño, el coste del traslado sería ridículo.

Pero los afectados, hartos y angustiados, solo piden que se cumpla la legalidad, es decir, que si los valores de radiación están por encima de lo que marca la ley, que la subestación se traslade lejos de las viviendas, algunas de ellas a menos de 10 metros de la instalación.

Ahora nos dicen que las medidas tomadas en marzo por técnicos de la Diputación de Cuenca, se realizaron mal, pero no se nos ha explicado por qué debemos admitir como buenas las mediciones actuales y no las anteriores. Y, lo que es más importante ¿Por qué se realizan ahora que nos movilizamos nuevas mediciones por parte de la Diputación? ¿Quién ha ordenado estas nuevas mediciones?

Ahora que hemos tomado la decisión de movilizarnos, ahora que sabemos que si nos unimos, podemos conseguir el traslado de la subestación, estamos aquí para decir alto y claro que no pensamos parar hasta que la subestación esté lejos de los hogares de nuestros vecinos y amigos.

¡Subestación lejos de las viviendas!"