El Parque Nacional de Guadarrama necesita una regulación eficaz de eventos multitudinarios

El sábado 25 de junio se cumple el tercer aniversario de la declaración del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama. La fecha coincide con la celebración, durante tres días, del Gran Trail Peñalara y sus carreras asociadas, uno de los eventos deportivos más multitudinarios y de mayor impacto. Ecologistas en Acción solicita una normativa eficaz que regule sin excepciones estos eventos

Desde el viernes 24 hasta el domingo 26 de junio la Real Sociedad Española de Alpinismo Peñalara (RSEAP) organiza tres carreras de montaña, el Gran Trail Peñalara (GTP), con 552 personas inscritas, el Trail Peñalara (GT60), con 474, y el cross nocturno, con 400. En total, 1.426 participantes. De éstas, el GTP y el TP60 discurren dentro de los límites del Parque Nacional. 1026 personas que recorrerán las zonas de cumbres, los ecosistemas más frágiles del espacio protegido (La Barranca, Maliciosa, Najarra, puerto Reventón, Peñalara, Morcuera, etc). La tercera carrera, el cross nocturno, se realiza en Navacerrada, fuera del Parque Nacional.

Dada la magnitud del evento, la organización cuenta además con 400 personas voluntarias que se distribuirán a lo largo del recorrido. Demasiada presión para las cumbres de la Sierra de Guadarrama, advierte Ecologistas en Acción. Según datos de la Consejería de Medio Ambiente, en 2015 se autorizaron 28 pruebas deportivas, de las que al menos tres superan el millar de participantes (GTP y TP60, 100 km Madrid-Segovia y maratón Intermon Oxfam). A estas cifras hay que añadir las jornadas de entrenamientos fuera de cualquier control.

Debido a la climatología de la Sierra, todas las pruebas se concentran entre los meses de mayo y septiembre, coincidiendo con la época de mayor actividad biológica para la fauna y la flora. Sin embargo es el período en el que el Parque Nacional se convierte en una gigantesca pista de atletismo.

Hasta ahora, el Parque Nacional no cuenta con un plan rector de uso y gestión que establezca limitaciones a este tipo de eventos. Sin embargo, ante las quejas y el incremento de pruebas, la Comisión de Gestión del Parque Nacional acordó la aplicación de nueve criterios que deben cumplirse para que sean autorizadas. El problema es que existe una gran arbitrariedad al aplicar estos criterios, que además cuentan con numerosas excepciones. Por ejemplo, en el caso del GTP y TP60 se sobrepasa el número de pruebas autorizables en un mismo fin de semana, se supera el número máximo de participantes por prueba, se permite la circulación extraviaria (fuera de caminos y senderos), etc.

Ante esta situación, Ecologistas en Acción reclama una normativa eficaz que regule sin excepciones estos eventos. Se trata de un fenómeno que ha irrumpido con fuerza, en buena medida por el lucrativo negocio que se esconde detrás de estas pruebas. Solo con el precio de las inscripciones, este fin de semana la Real Sociedad Española de Alpinismo Peñalara ingresará 95.000 euros. Por ello es esencial reducir el número de participantes por prueba a unas 200 personas. Por una parte se reduce el impacto sobre el territorio y por otra se elimina el carácter mercantilista de la prueba. Solo con esta medida menguaría drásticamente el número de carreras.