Carretera de Espeja

Las obras de la carretera de Espeja, en plena Zona Natura 2000 Campo De Azaba, pondrán en peligro los valores que motivaron su declaración, por lo que Ecologistas en Acción pide que se declare este tramo con la categoría de carretera de especial protección ecológica y paisajística

Ecologistas en Acción de Salamanca advierte que con la expropiación forzosa dictada por la Junta de Castilla y León en el septiembre pasado de los bienes y derechos afectados para la ejecución del acondicionamiento y un nuevo trazado de la carretera de Espeja a Campillo de Azaba, y el puente sobre el río Azaba, responsabilidad de la Excma. Diputación de Salamanca, se puede hacer gran daño a las aves y a la biodiversidad mediterránea de esta zona salmantina, en especial por incrementar el acoso sobre especies de fauna “en peligro de extinción” (Decreto 439/1990) como la Cigüeña Negra y el Lince Ibérico.

En concreto, la asociación ecologista se opone rotundamente a que se lleven acabo estas actuaciones, como ya expresó en el Estudio de Impacto Ambiental sometido a información pública (BOCYL nº 230), debido a que el diseño y ubicación de la polémica carretera CM-202, de Espeja a SA-200, en Campillo de Azaba, no permiten su compatibilización con el mantenimiento del estado de conservación del hábitat mediterráneo y fluvial, y las especies de fauna aludidas, que están amparadas por la Directivas Aves (79/409/CEE) y la de Hábitats (92/43/CEE).

Recuérdese que estas Directivas configuran la red Natura 2000, la última gran apuesta europea de conservación y desarrollo de las zonas rurales, a la que los pueblos de Salamanca deberán atender y recurrir en busca de fondos comunitarios, por lo que la vulneración de las mismas es un lujo que esta provincia no puede permitirse dado que hoy día una naturaleza bien conservada, como lo es la Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) y el Lugar de Interés Comunitario (LIC) “Campo de Azaba” (código europeo ESO000218), es sinónimo de posibilidades de desarrollo socioeconómico de futuro, tal y como se está intentando en la zona de Espeja a través de diferentes iniciativas de promoción rural.

Los responsables de la Ponencia Técnica de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León despreciaron en la Declaración de Impacto que la Cigüeña Negra, que habita y se reproduce en la zona de Espeja donde se realizarán las obras de esta carretera, precisa de un período de llegada y aclimatización biológica, con el cortejo incluido, antes de entregarse a la nidificación, por lo que el período restrictivo propuesto resulta irrisorio. Ecologistas en Acción de Salamanca, entre otras razones, alegó que especial atención habría que tener además en las proximidades del puente de Campillo de Azaba en su contacto con la zona de Área Crítica para la Cigüeña Negra nº 9 (al amparo del Plan de Recuperación en Castilla y León, Decreto 83/1995 y Orden del 22 de junio del 88) pues la conexión es máxima.

Sorprende, asimismo, que desconozcan que este ave, catalogada y perfectamente protegida por la legislación española y europea como “en peligro de extinción”, comparte territorio con algunos de los últimos individuos de Lince Ibérico, de presencia bien constatada y con el estatus de “en estado crítico de extinción” (por el prestigioso organismo UICN, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza), y que motivó que la propia Junta de Castilla y León subvencionara un estudio científico de localización de este felino en estos encinares mixtos de la comarca de Ciudad Rodrigo. Las propuestas de recuperación del Lince Ibérico en el resto del estado están pasando por mantener en un buen estado de conservación los territorios linceros históricos, con vistas a consolidar núcleos de población reproductores en expansión y a posibles reintroducciones tras la cría en cautividad que se están llevando a cabo en la estación Biológica de Doñana.

La responsabilidad de la Administración salmantina está en juego una vez más, y Ecologistas en Acción de Salamanca solicitará a las Consejerías de Medio Ambiente y de Fomento, y a la Diputación de Salamanca, todos los informes administrativos y técnicos del seguimiento de las obras concedidas, y pedirá, en aras del compromiso ciudadano adquirido por esta asociación para el mantenimiento sostenible de nuestros recursos naturales y humanos, el cumplimiento estricto de los Planes de Vigilancia Ambiental, tal y como en las Declaraciones de Impacto legalmente se prevé.

Más deseable para Ecologistas en Acción sería que la nueva carretera por Campillo de Azaba tenga una limitación de velocidad estricta, y que la Administración regional y provincial la declare con la categoría de “carretera de especial protección ecológica y paisajística”, otorgamiento que debería hacer extensible a otros tramos de la provincia, entre algunos de ellos los de Tamames a Linares, en las inmediaciones del futuro Parque Natural de Quilamas; el de San Felices de los Gallegos a Lumbrales en el Parque Natural de Arribes del Duero; el ascenso a la Peña de Francia, en pleno Parque Natural de las Batuecas-Sierra de Francia o el de las inmediaciones de Montemayor del Río, dentro del futuro Parque Natural de Candelario-Béjar.