¿Entiendes tu factura eléctrica?

Con este artículo esperamos poder ayudarte a entenderla y te daremos unos pequeños consejos para disminuir el consumo de energía y el importe de tu factura eléctrica.

Grupo de Energia-Antifracking Taldea de Ekologistak Martxan Bizkaia. Revista Ecologista nº 90.

Motivadas por frenar la pobreza energética, el oligopolio eléctrico que ahoga a las energías renovables y por la necesidad de impulsar las cooperativas energéticas, el grupo de energía de Ekologistak Martxan Bizkaia ofrecemos un taller sobre la factura eléctrica. A estas clases invitamos a acudir con el recibo y sus contenidos se recogen en este artículo.

Para empezar: ¿Cuál es la diferencia entre potencia y energía?

La potencia se mide en watios (W) o kilowatios (kW). En un hogar común, lo más habitual es tener contratado 2,2 kW, 3,45 kW o 4,6 kW de potencia. Este valor determina la cantidad de aparatos eléctricos que podemos tener encendidos a la vez. Por ejemplo, si tenemos contratada una potencia de 3,45 kW, podremos encender a la vez un horno que consume 2.000 W (2 kW), tres bombillas de bajo consumo de 10 W cada una, un televisor de 80 W y una nevera de 200 W (total 2,31 kW), pero no podremos encender también una lavadora de 1.500 W ya que la potencia total utilizada sería superior a 3,45 kW (3,81 kW) y el magnetotérmico (comúnmente conocido como automático) saltaría.

Por otro lado, la energía consumida se calcula multiplicando la potencia del aparato eléctrico por el número de horas que ha sido utilizado. Por ejemplo, si encendemos una bombilla de 10 W durante 4 horas, la energía consumida es de 40 Wh (se lee vatios hora): 10 W × 4 h = 40 Wh = 0,04 kWh

Mi factura eléctrica

Definidos ambos conceptos, ya podemos adentrarnos en los distintos términos de la factura. Podemos distinguir entre:

  • La facturación por potencia contratada. Se divide entre el coste del peaje de acceso a la potencia y el margen de comercialización de la empresa comercializadora de la electricidad.
    Algunas cooperativas de energías renovables como Som Energia, con el fin de incentivar el ahorro y la eficiencia energética de personas socias y clientes, calculan el margen de comercialización en base a la energía consumida, en vez de en base a la potencia contratada.
  • La facturación por energía consumida. Se compone del coste de peaje de acceso a la energía y del coste de la energía. Este último incluye los costes de producción de la energía consumida y el margen comercial de las empresas generadoras de esta energía.
    Ambos peajes de acceso forman la componente regulada del precio de la electricidad, que está formada por todos los costes necesarios para el funcionamiento del sistema eléctrico. Incluyen, entre otros, los costes de transporte y distribución de la energía eléctrica desde las centrales generadoras hasta los hogares y empresas, la anualidad del déficit de tarifa, la gestión de residuos nucleares que hace la empresa pública ENRESA, la generación extrapeninsular para que en el Estado paguemos todas lo mismo por la energía, renovables y cogeneración. Los precios de los términos del peaje de acceso están regulados por el Gobierno y se encuentran publicados en la Orden IET/107/2014.
  • El impuesto de electricidad. Es proporcional a la facturación por potencia contratada y energía consumida. Aunque inicialmente fue creado para ayudar al sector minero, a día de hoy se utiliza dentro de los fondos públicos, y va destinado a las comunidades autónomas, que lo utilizan para sectores como la sanidad o la educación.
  • El alquiler del equipo de medida y control. Este valor también lo establece el Gobierno (Orden ITC/3860/2007) y depende del tipo de equipo de medida y control del que dispongamos, siempre que no sea de nuestra propiedad.
  • Y el IVA. Se aplica a los cuatro términos anteriores, incluso al impuesto de electricidad. ¿Por qué aplican un impuesto sobre otro impuesto?
  • Facturación horaria. Si tienes contratado el PVPC (Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor) y cuentas con un contador inteligente efectivamente integrado en la red, puede que poco a poco te vayan facturando el consumo eléctrico por horas. Desde las 20:15h de cada día, puedes ver cuál será el coste eléctrico cada hora del día siguiente en http://www.esios.ree.es/pvpc/# y consumir en la hora más barata.

¿Conoces las cooperativas de energías renovables?

Las cooperativas de energías renovables ofrecen la posibilidad de contratar energía eléctrica con certificado de origen renovable. Presentan la doble ventaja de ser cooperativas (los clientes son a su vez socios y toman parte, con voz y voto, en el funcionamiento de la cooperativa) y de saber que se está apostando por la energía verde.

Por lo general, algunas cooperativas permiten que un mismo socio tenga más de un contrato a su nombre. Estas cooperativas son comercializadoras de energía eléctrica renovable y sirven tanto a particulares, como a empresas, instituciones públicas (ayuntamientos, escuelas…), comunidades de vecinos, etc.

Cada vez son más las cooperativas de energías renovables que se pueden encontrar. Algunas actúan a nivel más local y otras ofrecen sus servicios por todo el país. Aquí os dejamos algunos ejemplos, conscientes de que es posible que olvidemos alguna: Grupo Enercoop (Alicante), Som Energia, Nosa Enerxía y Zencer (España), GoiEner (País Vasco), EnergÉtica (Valladolid), Seneo (Comunidad Valenciana) y Econactiva (Castilla-La Mancha).

Respecto al precio, comentar que no distan mucho del PVPC (la tarifa que establece el Estado y en muchos casos es la más barata del mercado) y que se aleja mucho del precio desorbitado ofrecido por las grandes empresas del oligopolio (a saber, las empresas miembro de UNESA) que ofrecen energía verde.

Cómo ahorrar en mi factura eléctrica
Es importante que conozcas qué es el bono social y quién puede solicitarlo. El bono social ha sido creado por el Gobierno con el fin de facilitar el acceso a la energía eléctrica de aquellas consumidoras con menores posibilidades económicas. Este instrumento supone un 25% de descuento sobre el total de la factura. Para poder solicitarlo debes estar dada de alta en alguna de las empresas de UNESA (Endesa, Iberdrola, Gas Natural Fenosa, E.ON y EDP) y estar acogido al PVPC, antiguamente conocido como tarifa TUR (Tarifa de Último Recurso).
Debes cumplir sólo uno de estos requisitos para poder solicitarlo: Tener contratada una potencia inferior a 3 kW; ser familia numerosa; estar en paro todos los miembros de la familia; o tener más de 60 años y percibir la pensión mínima de jubilación.
A continuación, te presentamos algunos sencillos consejos que puedes poner en práctica para reducir tu consumo energético:

  1. Contrata la potencia mínima posible, quizás no se puedan encender todos los aparatos de alto consumo a la vez (porque “saltará el automático”) y haya que gestionar su uso (horno, secador de pelo, estufas eléctricas, lavadora, calentador termoeléctrico de agua, kettle, plancha...), pero ahorraremos mucho en la factura: actualmente 38,04 €/kW y año.
  2. Contrata un plan de “discriminación horaria”, sale rentable si más del 30% de la electricidad se consume entre las 22:00 y las 12:00 en invierno (23:00 - 13:00 en verano).
  3. Tanto en invierno como en verano ten una temperatura razonable en casa (20-21 ºC). Por cada grado que se baja la temperatura, se ahorra en torno a un 8% de energía. En invierno, ponte un jersey para estar en casa, cierra las cortinas y persianas al anochecer para evitar pérdidas de calor y filtraciones de aire y baja el termostato a 15-16 ºC durante la noche o cuando no estés en casa. En verano, no abuses del aire acondicionado.
  4. Quita el hielo del congelador porque con hielo consume más. Limpia el frigorífico periódicamente y no abras las puertas más de lo necesario. Cuando saques alimentos del congelador, hazlo pasándolos primero al frigorífico para aprovechar el frío.
  5. Identifica las bombillas que están más tiempo encendidas y sustitúyelas por otras de bajo consumo, o incluso luces LED, si te puedes permitir el alto coste inicial. Lo recuperarás mediante la energía ahorrada en la vida del mismo.
  6. Desactiva los standby conectando la televisión, el DVD, el ordenador... a un “ladrón” con interruptor para poder apagarlo cuando no estés usando los equipos. Desconecta el cargador de móviles, tabletas y demás cuando no estés cargando el aparato.
  7. Puedes llegar a ahorrar un 20% de energía si utilizas correctamente las funciones de ahorro de energía del ordenador. Suspender es recomendable cuando no vayas a usar el ordenador en periodos cortos (10-30 min). Hibernar es recomendable cuando preveas estar más de media hora sin usar el ordenador.

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