Dos localidades de Castilla y León aparecen como puntos calientes del problema del lindano a nivel europeo

El miércoles 30 de noviembre de 2016 la Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo presentó un estudio de ámbito europeo en el que se muestran gran parte de los depósitos, vertidos, focos e incidentes de contaminación de lindano (Hexaclorohexano, –HCH-).

Este estudio se ha realizado a petición de Izquierda Unida y de Ecologistas en Acción, que vienen trabajando en tal problema ambiental desde hace meses ante las instituciones europeas. Por ejemplo en marzo de 2016 se expuso a varios organismos y políticos europeos la problemática del lindano en España (Sabiñanigo, Baracaldo, Borobia). Uno de los frutos de aquella visita fue conseguir el compromiso de la Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo de elaborar un estudio sobre lindano a nivel europeo, que ahora ha visto la luz.

En el citado estudio aparecen reseñas de todos los puntos geográficos conocidos y vinculados con el lindano en Europa. Entre ellos están dos puntos de CyL, uno es Borobia que en el año 1988 tuvo un vertido que se retiró, detectándose presencia de lindano en 2013. El otro punto es Cabria (Palencia) que en el mismo año hubo otro vertido ilegal. En el vertido de Borobia ni si quiera proceso sancionador y en Cabría recibieron sentencia penal de 2 meses de prisión.

Quizás este interés de la autoridades europeas, sea la razón que ha motivado a las autoridades de CyL a prestar atención a los vertidos de lindano en Borobia y Cabria después de 28 años, ya que hasta hace unos meses han obviado las fundadas sospechas de contaminación por lindano, que en Borobia han sido confirmadas oficialmente.

En Borobia, la Confederación Hidrográfica del Ebro comprobó analíticamente la contaminación por lindano en la mina Gandalia en diciembre de 2013 y en el año 2015; en cambio según unos análisis e informe de agosto de 2016 no han detectado lindano. Aún así, y ante el riesgo de aparición de “plumas” o episodios anormales de presencia de lindano deberán hacer un seguimiento en tanto no se descubra y elimine el foco contaminante.

Después de más de dos años tras conocer la presencia oficial de lindano en la Mina Gandalia de Borobia, y de haberlo obviado durante 28 años, la Junta de CyL ha adoptado alguna medida de investigación, pero no por motivación propia si no forzada por el requerimiento de información en las Cortes de CyL por parte de Izquierda Unida-Equo en mayo de 2016. A fecha de hoy sabemos que la Junta de CyL ha realizado tales análisis y que deben estar haciendo estudios de presencia de lindano acumulado en tejidos de fauna local. Estos resultados no han sido comunicados ni hechos públicos.

En cuanto a Cabria (Palencia) cuyo vertido fue coetáneo al de Borobia, Ecologistas en Acción solicitó en marzo de 2016 que se recuperase la información referida al vertido y a las labores de retirada del lindano, por cuanto estás últimas podían haber dejado restos tóxicos en el terreno, tal y como se sospecha en Borobia. La Junta de CyL ha contestado hace unas semanas, informando de que se han hecho análisis del suelo en el lugar de vertido de Cabria, sin que hayan detectado presencia de lindano; pero no han podido aportar información rigurosa sobre el tipo y calidad de las labores de retirada y en su caso de descontaminación del vertido. Sobre el mismo, todavía queda por saber si la C.H. del Duero ha realizado análisis de las aguas y cuál ha sido el resultado de los mismos.

En definitiva, que el problema del lindano habría permanecido oculto para los castellano y leoneses, y para los pueblos afectados si no fuera por el interés de los colectivos ecologistas que han dedicado esfuerzos, dinero y tiempo para informar a las autoridades, recordándoles sus obligaciones establecidas en las leyes de salud humana y medioambiental, con objeto de que investiguen la presencia de lindano.

Esperamos que el paso dado por el Parlamente Europeo sea el punto de inicio de una política europea, hasta ahora deficiente, de prevención e identificación de los vertidos y depósitos de lindano, y por supuesto de descontaminación y en su caso neutralización y aislamiento, independientemente de que el lindano se encuentre en el agua o en el suelo.

No olvidemos que el lindano es persistente, bioacumulativo, cancerígeno y no se destruye, ni degrada ni desaparece del medio por procesos naturales, además se desplaza por el aire y el agua, y por lo tanto no conoce fronteras, nacionalidades ni competencias administrativas, es decir que entrará a formar parte de la cadena alimenticia si no se adoptan medidas eficaces e inmediatas.




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