Vertidos de un polígono industrial hacen peligrar una especie única en la Comunidad de Madrid

La única población de taray de Bové en la Comunidad de Madrid agoniza. Un vertido procedente del polígono industrial de Ontígola (Toledo) ha secado numerosos pies de este árbol. Además, el detraimiento de caudales que son bombeados para no inundar un túnel de la vía del AVE Madrid-Toledo, está provocando que los rodales de taray de Bové se queden sin el aporte de aguas salobres que necesita la especie. Los colectivos ARBA, Asociación Ecologista del Jarama "El Soto", Ecologistas en Acción, GRAMA y Jarama Vivo instan a la Confederación del Tajo a que ponga fin a estos vertidos y las administraciones madrileñas y castellano-manchegas protejan este enclave y establezcan medidas de conservación que den viabilidad a la especie.

Los vertidos generados por el polígono industrial de Ontígola, escasamente o nada depurados, están generando un aumento de la concentración de contaminantes que los ejemplares de taray de Bové (Tamarix boveana) no pueden soportar. Es posible observar cómo numerosos pies de la especie muestran un aspecto completamente seco. Miembros del colectivo ARBA (Asociación para la Recuperación del Bosque Autóctono) alertaron de esta situación a agentes forestales de la Comunidad de Castilla-La Mancha y de la Comunidad de Madrid, quienes levantaron acta de lo ocurrido.

Pero no solo la carga contaminante supone un peligro para esta comunidad forestal. Hay que añadir que los aportes de aguas salobres (necesarios para la especie) están disminuyendo desde hace tiempo. Las obras de la linea de alta velocidad pincharon el nivel freático generando filtraciones en uno de sus túneles. La solución adoptada por los ingenieros de la obra fue la de bombear las aguas del subsuelo (salobres) hasta el cercano Salobral de Ocaña. Esto ha provocado que la concentración en sales en el agua sea menor. Si a esto le sumamos el vertido de aguas contaminadas y con poca salinidad y dulces, la situación es sumamente complicada para la supervivencia de los tarayes de Bové. De hecho, además de los pies secos, es patente el mal estado de los rodales supervivientes, con abundantes ramas puntisecas.

Preocupados por la situación, docentes de la Universidad de Castilla-La Mancha se han puesto en contacto con responsables de las obras de los túneles de la alta velocidad para buscar una solución al problema generado. Parece haber una buena predisposición para su resolución.

El arroyo de Las Salinas se encuentra en el término municipal de Aranjuez, cercano a la N-IV. Es la la única mancha forestal en la Comunidad de Madrid de este árbol abundante en zonas desérticas del Norte de África. El taray de Bové habita suelos salobres en climas de aridez acusada, por lo que en la cuenca del Tajo solo existen dos poblaciones, esta de Aranjuez y otra en Borox (Toledo). Debido a su rareza es una especie que está protegida en otras Comunidades Autónomas en las que es más abundante, como Cataluña, Aragón, Murcia o Islas Baleares, pero no en la Comunidad de Madrid ni en la de Castilla-La Mancha.

Los colectivos ARBA, Asociación Ecologista del Jarama “El Soto”, Ecologistas en Acción, GRAMA y Jarama Vivo han alertado de esta situación crítica a las administraciones de la Comunidad de Madrid y de Castilla-La Mancha y a la Confederación Hidrográfica del Tajo. O se pone solución urgente a los vertidos y a la detracción de caudales salobres o esta importante comunidad arbórea desaparecerá. Asimismo, es necesaria la creación de un marco normativo que proteja esta especie en ambas comunidades autónomas y que asegure su viabilidad a medio plazo.


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