La importancia de los humedales

El 2 de febrero se celebra el Día Mundial de los Humedales, como recordatorio de la firma del Convenio Internacional sobre Zonas Húmedas en la ciudad iraní de Ramsar, en 1971, que dio lugar a la lista de humedales de importancia internacional. Desde la Colla Ecologista-Ecologistes en Acció d’Alacant queremos aprovechar esta fecha para recordar la importancia de estos parajes, así como reivindicar el reconocimiento, protección y puesta en valor de todos ellos, y en especial, los de nuestro municipio y provincia.

Los humedales constituyen el ecosistema de mayor productividad biológica que existe. Además de albergar una gran biodiversidad vegetal evolutivamente adaptada a sus condiciones, son lugares idóneos para la avifauna, y suponen una fuente de recursos y servicios ecosistémicos de vital importancia para la vida humana sostenible. Estos ecosistemas nos protegen de inundaciones y desastres naturales, almacenan CO2, son fuente de agua dulce, garantizan nuestro suministro de alimentos, son verdaderas depuradoras naturales y esenciales para muchas actividades económicas.

Actualmente seguimos viendo como buena parte de las zonas húmedas siguen siendo amenazadas o abandonadas pese a la gran variedad de figuras de protección a las que están acogidas, siendo además muchas de ellas zonas LIC, ZEC, parques naturales y ZEPA y estando incluidas en los catálogos de protección de zonas húmedas. En el litoral, nuestros humedales siguen sufriendo la presión del desarrollo urbanístico y construcción de infraestructuras, así como el abandono de las mismas por la ignorancia de su importante valor socio-económico.

Los grupos ecologistas abogamos por el cese del modelo turístico agresivo que lleva imponiéndose en nuestro territorio tanto tiempo, y exigimos a la administración que ponga en valor el potencial educativo, recreativo, de investigación, patrimonio cultural y señas de identidad de los pueblos que los espacios naturales nos brindan.

Desde la Colla Ecologista-Ecologistes en Acció d’Alacant junto con el colectivo ASHA (Amigos de los Humedales del Sur de Alicante) llevamos varios años reivindicando la puesta en valor de estos espacios y haciendo un seguimiento del estado de los mismos. A día de hoy el saladar de Agua Amarga está en trámites para ser declarado Paraje Natural Municipal y, al mismo tiempo, presionado por el proyecto de ampliación del aeropuerto del Altet, que amenaza con hacerlo desaparecer. Por otra parte el catálogo de protección PGOU, en su segunda publicación no definitiva, ha dejado fuera buena parte de las lagunas de Fontcalent e incluido sólo una porción del espacio natural de Rabassa, sobre el cual no ha cesado por completo la presión del proyecto especulativo para la implantación de IKEA de Alicante Avanza, como sabéis, a cargo de Enrique Ortiz. Para este espacio hemos reivindicado reiteradamente su inclusión en el Catálogo de Zonas Húmedas de la Generalitat Valenciana reconociendo con ello lo que a todas luces es y con la aplicación de las medidas de protección que conlleva.

La cruda realidad es que todas las zonas húmedas del mundo están amenazadas. Los datos más recientes indican que en el último siglo ha desaparecido el 64 % de los humedales del planeta y que cada año perdemos el 1 % de los que quedan. Los humedales se drenan, desecan o degradan para abastecer la creciente demanda de agua y terreno para la agricultura, la industria, poblaciones urbanas en crecimiento, etc. Si a esto le unimos vertidos de residuos sólidos y líquidos, impactos urbanísticos, reclasificaciones de suelos, salinización, introducción de especies alóctonas y otros impactos humanos, comprenderemos que es crucial que haya más voces que defiendan a los humedales, que más personas se informen sobre su valor y que se tomen más medidas decisivas para conservar y restaurar este valioso ecosistema. Para colmo se prevé, que para 2025, un 35 % de la población mundial estará directamente afectada por la reducción del suministro de agua y esta circunstancia está íntimamente relacionada con la pérdida de humedales y el cambio climático.

Sólo aunando esfuerzos, tanto reivindicativos como en nuestro hacer diario, podremos preservar estos parajes fértiles para la vida y el desarrollo humano sostenible.

¡Feliz día de los humedales 2017!