Pastoreo abusivo en los Sotos de la Albolafia

Desde hace unas semanas, se están produciendo unos hechos que atentan contra uno de los enclaves naturales más singulares de la provincia.

El espacio natural denominado “Sotos de la Albolafia”, se encuentra protegido por la legislación andaluza con la figura de Monumento Natural. Muchos han sido los esfuerzos dedicados desde de diversas asociaciones ecologistas en este sentido, solicitando su protección y trabajando en su conservación. Conocidos son de sobra sus importantísimos valores naturales, tanto faunísticos como botánicos, así como su particular ubicación paisajística dentro de la ciudad.

El problema concreto que le afecta ahora, es el sobrepastoreo al que está siendo objeto. Recientemente, una serie de ganaderos han introducido diversos rebaños de cabras y ovejas para aprovechar el pasto y como majada para descansar. Hay que recordar que está prohibida tal actividad, tanto por el Ministerio de Medio Ambiente como por la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía. La limitación se indica expresamente en diversos carteles colocados desde el Salto de Casillas hasta los Sotos de la Albolafia, orillas que tras el encauzamiento que realizó la Confederación Hidrográfica fueron repobladas con vegetación autóctona.

El resultado de estas intrusiones, han sido la destrucción de la vegetación riparia, compuesta por diversas especies herbáceas, arbustivas y arbóreas. Si bien es cierto que un aprovechamiento racional de los pastos, repercute positivamente en el equilibrio ecológico del ecosistema, el sobrepastoreo abusivo realizado, incide gravemente en la capacidad de carga del medio. Así, se puede apreciar como el ganado ha ramoneado incluso los troncos de árboles jóvenes, destrozándolos y propiciando su muerte por diversos factores.

Las especies afectadas son sauces, álamos blancos, fresnos, etc. También está viéndose afectado el tramo de orilla que se regeneraba desde el Jardín Botánico al Salto de Casillas.

Resulta increíble que a pesar de ser un espacio protegido, y tras diversos avisos y quejas por parte de los ciudadanos, ni la Policía Local (Línea Verde), ni la propia Consejería de Medio Ambiente, ni la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir hayan sido capaces de solucionar el tema. Conocemos que la Línea Verde ha identificado a los ganaderos y pone el caso en responsabilidad del Ministerio de Medio Ambiente. También sabemos que los Agentes de Medio Ambiente han realizado algunas comprobaciones. Lamentablemente y como en casi toda la problemática que rodea a los cauces públicos, la falta de colaboración, competencias y sobre todo de responsabilidades hace que los ríos sean el terreno de nadie.

Este Monumento Natural carece de inversiones en conservación, mantenimiento y divulgación. Han sido muy escasas las actuaciones realizadas por las administraciones; algunos paneles informativos y escasas plantaciones. Actualmente, las únicas actividades que se desarrollan en él, provienen del asociacionismo y del voluntariado.

Tanto la Sociedad Andaluza de Entomología como el equipo de anilladores de la SEO-Córdoba, vienen realizando estudios sobre invertebrados y avifauna. Mediante el anillamiento científico se está realizando un estudio sobre la comunidad de pequeñas aves. Estos paseriformes, pueden llegar a ser bioindicadores de las transformaciones y alteraciones del medio, como las realizadas.

A parte del sobrepastoreo, existen otras problemáticas que se han detectado en este espacio natural. Por nombrar algunas, se citarían la depredación de la fauna salvaje por gatos y perros asilvestrados, la expansión de aves exóticas como la cotorra de kramer y el pico de coral, la proliferación de plantas invasoras como el eucalipto rojo y el ailanto, etc. Igualmente son una amenaza el impacto que pudieran tener las obras que se realizan en los puentes de San Rafael y Romano, así como el entorno de la Calahorra.