Por la recuperación de las zonas esteparias

Las nefastas reforestaciones llevadas a cabo desde los años 60 destrozaron hábitats propios y representativos de esta zona como son los hábitats esteparios. Se sustituyó la vegetación y su fauna asociada por un monocultivo de pino carrasco que no se puede catalogar de ninguna manera como un bosque natural con valor de conservación a nivel europeo. A su vez y pese a defender frenar los procesos erosivos la plantación de pino carrasco en las laderas por medio de terrazas no ha hecho sino colaborar en la pérdida de la vegetación de cubierta y facilitar la erosión.

Landazuría-Ecologistas en Acción de La Ribera siempre fue muy crítico con este tipo de repoblaciones de pino carrasco en las planas. También criticamos la construcción de un parque solar en la zona, pensando que los tejados de las naves industriales son el mejor emplazamiento para este tipo de instalaciones. Es por eso que hoy por coherencia defendemos esta pequeña actuación, que aunque pueda ser muy visual, pretende recuperar una zona para lo que era, una zona esteparia.

Se ha llegado a decir que estos pinos talados tenían un buen desarrollo, cosa que no es cierta pues fueron plantados muy juntos lo que ha impedido su desarrollo. Se ha afirmado incluso que en esos pinos existían nidos de Búho real. Desmentimos este hecho ya que el Búho real no cría en árboles, puede criar en el suelo, pequeños y grandes cortados o barrancos.

Estos pinos fueron plantados aproximadamente hace 25 años muy juntos atendiendo a una mentalidad dominante del lobby forestal. Hoy los criterios han cambiado y los ingenieros forestales se dejan asesorar por los biólogos ambientalistas, dándose ahora mucho más valor a esas zonas esteparias. Una actuación similar se ha llevado a cabo en el ZEC de ABLITAS donde se han eliminado varias masas de pino carrasco de repoblación, y el resultado es muy positivo.

Debemos preservar nuestras zonas esteparias no permitiendo que esas zonas evolucionen a zonas de matorral. Esto puede conseguirse por una presión correcta por parte del pastoreo donde se han retirado esos pinos. Además, debe controlarse el uso de vehículos a motor, en concreto motocicletas, que están destrozando y marcando nuestro paisaje ribero, generando erosión con sus grandes rodadas.