La SNE exigen la custodia de los residuos nucleares por cuenta del sector público

A pesar de los enormes beneficios que les reportan a las eléctricas las centrales nucleares, la Sociedad Nuclear Española, (una de las asociaciones que representa al lobby nuclear) no se sonroja al solicitar que el sector público soluciones el problema que han creado sus centrales: el de la gestión de los residuos nucleares.

Las contradicciones del SNE son evidentes, al solicitar agilizar la construcción del ATC, reconociendo que se está implantando el modelo alternativo: los ATI.

En una entrevista [1] José Antonio Gago, presidente de la SNE, se ha centrado, sobre todo, en solicitar medidas que beneficien a las actividad de las centrales nucleares. Pero ni una autocrítica a "la opinión general de rechazo de este tipo de energía". Ni tampoco una mención a la necesidad de que la industria nuclear asuma las responsabilidades inherentes a una actividad de tan alto nivel de riesgo.

Para la Plataforma contra el Cementerio Nuclear en Cuenca [2], en la que participa Ecologistas en Acción, es escandaloso que las empresas que están ganado ingentes cantidades de dinero gracias a la energía nuclear (han llegado a cobrar el kwh hasta ocho veces más de lo que les cuesta producirlo) [3] presionen al gobierno para que agilice la construcción del ATC. No hay que olvidar que el almacén nuclear, en caso de que se llegue a construir, se pagaría con fondos públicos.

Lo paradójico es que el SNE, admite que ya se están construyendo almacenes temporales individuales (ATI) en las centrales nucleares (la alternativa al ATC) a la vez que reconoce, que construir los ATI más el ATC supone un importante "sobrecoste".

Efectívamente, duplicar la capacidad de almacenamiento de residuo nucleares, supone un incremento del gasto inasumible por Enresa (la empresa pública encargada de gestionar los residuos radiactivos) con el sistema actual de financiación. Antes incluso de plantearse la necesidad de construir los almacenes individuales para todas las centrales, el Tribunal de Cuentas estableció un déficit previsto para Enresa de más de 1.800 Millones de Euros [4].

Pero no se paran ahí las reivindicaciones del colectivo al que representa Gago. En la misma entrevista, solicita que se abra el "melón" del almacén geológico profundo (AGP), para el almacenamiento a largo plazo de los residuos nucleares" y cuyo coste sería sufragado al 100 % mediante impuestos. En definitiva, Gago, pide, cuanto antes, hasta 3 sistemas de almacenamiento de la basura nuclear, pero nada menciona de la responsabilidad del sector que la produce ni de su alta peligrosidad.

Muchas voces se suman a los que piden la renuncia definitiva al ATC. Una de las más significativas es la del consejero del Consejo de Seguridad Nuclear (desde el año 2000 al 2009), Juli Barceló, que en una entrevista realizada hace unos meses [5], ha declarado que no vale la pena seguir con el proyecto del ATC, puesto que la duración de los almacenes junto a las centrales es el mismo que el de un almacén centralizado.

Para la Plataforma es también escandalosa la afirmación de Gago defendiendo que -España es una "importadora neta" de electricidad, de modo que en 2016, 7.500 gigawatios hora procedieron de Francia y estos fueran "probablemente" de centrales nucleares-.

La realidad es justo la opuesta, el sistema eléctrico español es exportador de electricidad. Así lo dice el informe de Red Eléctrica [6] "El saldo de intercambios internacionales ha resultado importador por primera vez desde el año 2003". Para la Plataforma, la intención de confundir, ocultar y manipular la información, no es nueva en el sector nuclear.




Visitantes conectados: 530