Exigen se extremen precauciones en el incendio de Arganda del Rey

Esta mañana ha explotado una planta que almacenaba residuos tóxicos y peligrosos en el polígono industrial de El Guijar, en Arganda del Rey. Una vez más las deficiencias en la gestión de residuos en nuestra región tienen consecuencias nefastas para la salud de las personas y el medio ambiente. Aparte de lamentar la existencia de personas heridas, algunas de ellas de gravedad, para Ecologistas en Acción la enorme cantidad de contaminantes que se están emitiendo a la atmósfera suponen un riesgo al que nunca se debe someter a la población.

Poco después de las once de la mañana se ha producido una pequeña explosión en la planta de Requimsa, ubicada en el polígono industrial El Guijar, en Arganda del Rey. Después de que apareciera una nube en forma de hongo, unos minutos después hubo una segunda explosión, mucho más fuerte, que se ha sentido en todos los alrededores y en el propio casco de Arganda, formándose ya una gran columna de humo negro.

Como ha ocurrido en episodios anteriores de similares características, como el incendio del almacén de productos químicos en Chiloeches en agosto de 2016 o en el más grave de neumáticos de Seseña hace justo un año, las primeras comunicaciones de la administración han ido dirigidas a señalar que la situación está bajo control y los niveles de contaminación son normales. Al menos en esta ocasión sí se han desalojado las industrias y viviendas a medio kilómetro a la redonda y un centro educativo próximo, en el barrio de La Poveda.

Y es que, efectivamente, los datos de contaminación son normales en tanto en cuanto el aire no empuje el humo hacia las estaciones de medición, pero allí donde se dirigen estas partículas resultan tremendamente tóxicas. Lo que se conoce de los productos que contenía la planta de Requimsa –disolventes, pinturas y otras sustancias– al quemarse origina productos muy tóxicos, como los hidrocarburos aromáticos policíclicos, unas sustancias muy tóxicas a bajas concentraciones con los que se debe tener mucha precaución.

Conviene recordar que hace unos cuatro años esta misma planta ya sufrió una explosión, que provocó que se cancelara su Autorización Ambiental Integrada, AAI. Poco después, en 2014, la empresa volvió a pedir la autorización y finalmente consiguió que se le volviera a autorizar la actividad. Es obvio que no se hizo con las debidas prevenciones en aquel momento o que no se ha controlado el cumplimiento de los requisitos de la Autorización Ambiental.

Una vez más vemos cómo la pésima gestión de los residuos, y en particular de los tóxicos y peligrosos, pone en riesgo la salud de la población y del medio ambiente. Por ello, Ecologistas en Acción vuelve a exigir que se extremen las medidas de precaución para la población en este incendio, que se investigue y haga pagar a los responsables de posibles negligencias y que se desarrolle una gestión de residuos preventiva, que evite que estas situaciones se produzcan en el futuro.


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