Informan sobre el ozono en Laguna de Duero, la zona cero de la contaminación en Valladolid

En lo que llevamos de primavera, ya se han registrado 8 días por encima del límite legal y 43 días por encima de la recomendación de la Organización Mundial de la Salud.

Ante los elevados niveles de contaminación atmosférica por ozono que se vienen registrando en los últimos años en Laguna de Duero, los más altos de Castilla y León, Ecologistas en Acción informa en el Día Mundial del Medio Ambiente a sus 23.000 habitantes sobre las causas de esta situación, las consecuencias que está teniendo sobre la salud humana y la conservación de la naturaleza en el municipio, y las soluciones para evitar que Laguna de Duero siga siendo la “zona cero” de este tipo de contaminación en Valladolid.

Dentro de la campaña de información a la población sobre el ozono troposférico que se viene desarrollando desde hace un mes en el área metropolitana de Valladolid, con el apoyo de los Ayuntamientos de Valladolid y Laguna de Duero, hoy lunes 5 de mayo se instalará una exposición divulgativa en el Centro Cívico de Laguna de Duero, habiéndose programado una visita guiada de la misma a las 11:30 de la mañana y una charla informativa sobre ozono troposférico y calidad del aire a las 8 de la tarde, en el mismo lugar.

El problema de la contaminación por ozono al sur de la ciudad de Valladolid obedece a las elevadas emisiones del tráfico urbano e interurbano del área metropolitana, que en las tardes de la primavera y el verano son desplazadas por los vientos que barren el valle del Pisuerga hacia los municipios del Duero, donde en presencia de radiación solar dan lugar a la formación del ozono. La actividad de algunas industrias como Renault y PPG explica los niveles máximos de contaminación que se alcanzan en Laguna de Duero.

El repunte de las emisiones del tráfico y de ambas industrias explica que en el trienio 2014-2016 se haya superado por primera vez en una década el valor objetivo para la protección de la salud humana establecido por la normativa de calidad del aire para el ozono, precisamente en la estación de control de la contaminación “Renault 1”, situada entre los municipios de Valladolid y Laguna de Duero y la más próxima a las instalaciones de Renault y PPG.

En esta estación se ha superado durante 30 días el objetivo legal, establecido en 120 microgramos de ozono por metro cúbico de aire, cuando la normativa permite un máximo de 25 días de superación al año, como promedio de tres años consecutivos. En estos casos, la normativa obliga a que se elabore un Plan de Mejora de la Calidad del Aire, que la Junta de Castilla y León se niega a redactar con la excusa de que el problema es complejo y debe ser el Ministerio de Medio Ambiente el que se haga cargo de su solución.

Se trata de una grave negligencia administrativa que está poniendo en peligro la salud de los 370.000 habitantes de la aglomeración de Valladolid, constituida por la capital y los municipios de Arroyo, La Cistérniga, Fuensaldaña. Laguna de Duero, Renedo, Santovenia de Pisuerga y Zaratán, por lo que Ecologistas en Acción ha solicitado el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León que obligue al Gobierno autonómico a que cumpla con su obligación de proteger la salud pública y el medio ambiente.

Se da además la circunstancia de que la Consejería de Fomento y Medio Ambiente está tramitando sendas ampliaciones de las instalaciones de Renault y PPG que conllevarán un incremento muy significativo de sus emisiones a la atmósfera, agravando el problema de la elevada contaminación por ozono el sur de Valladolid.

La solución a este grave problema ambiental y sanitario pasa por la fabricación y utilización en ambas empresas de pinturas al agua, que reducen drásticamente el uso de disolventes orgánicos y por lo tanto también la emisión de los contaminantes precursores del ozono. Así como por la reducción del intenso tráfico urbano e interurbano que soporta la capital regional, promoviendo un urbanismo de proximidad y el uso del transporte público urbano y metropolitano y la bicicleta como medios alternativos al automóvil privado.

La contaminación por ozono troposférico u “ozono malo” es una gran desconocida para muchas personas, pero causa cada año 17.000 muertes prematuras en Europa, 1.800 de ellas en España, más que los accidentes de tráfico. Dos terceras partes de los cultivos y buena parte de nuestros bosques y espacios naturales soportan niveles de ozono que dañan la vegetación.

Este contaminante, que no sale de los tubos de escape, ni de las chimeneas, afecta más a las zonas periurbanas que al centro de las ciudades, especialmente en las tardes soleadas de la primavera y el verano, cuando las elevadas temperaturas activan la formación y acumulación de ozono en niveles peligrosos para la salud, a partir de los contaminantes emitidos por el tráfico urbano e interurbano y algunas industrias, conocidos por ello como “precursores”.




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