[Informe] Casos graves de envenenamiento de fauna silvestre en España 2010-2015

Al objeto de denunciar la situación del uso de veneno en el medio natural Ecologistas en Acción presentó a mediados del año 2009 el informe Casos graves de envenenamiento de fauna silvestre en España 2006-2009 [1].

El informe alertaba sobre la extensión a lo largo de España de esta perniciosa e ilegal práctica para matar predadores. Vinculaba su uso a prácticas cinegéticas, ganaderas y agrícolas, por ese orden, y recogía una abrumadora estadística de los daños que provoca en la fauna, especialmente la protegida.

Pasado un tiempo desde la publicación de dicho informe se hacía necesaria una actualización del mismo, como termómetro de la evolución de la situación del uso del veneno en España. Pues bien, lejos de remitir, el empleo de sustancias tóxicas para acabar con fauna silvestre sigue constituyendo una práctica habitual que provoca la muerte de una ingente cantidad de fauna silvestre, constituyéndose como una de las principales amenazas para la biodiversidad.

[Informe] Casos graves de envenenamiento de fauna silvestre en España 2010-2015

Ecologistas en Acción ha recopilado en el presente informe una relación de casos graves de envenenamiento acaecidos entre 2010 y 2015, que permiten obtener una visión de conjunto de la situación actual del uso del veneno en España, ya que los casos graves de envenenamiento constituyen una buena medida de la realidad del problema y permite ofrecer una visión actualizada al respecto.

Los casos recogidos se han obtenido tanto a partir de las actuaciones hechas públicas por las Administraciones, como de denuncias presentadas por los grupos ecologistas y de noticias en prensa, sin olvidar la importante fuente de información que representa la revista Quercus. En ningún caso se ha pretendido realizar un registro exhaustivo de casos de envenenamiento, ya que la información que facilitan las Administraciones —tanto estatal como autonómicas— no es siempre completa ni precisa, si bien consideramos que ofrece una imagen suficientemente fiel de un problema ambiental de primera magnitud que no acaba de ser erradicado.

Como ya se apuntó en el anterior informe, lo que ponen de manifiesto los datos es que la verdadera dimensión del uso ilegal del veneno no es bien conocida ni siguiera por las propias Administraciones. Se estima que por cada caso de veneno del que se tiene noticia y se investiga, entre siete y diez casos más pasan desapercibidos, lo que da una idea de la gravedad que comporta esta práctica para la conservación de la fauna silvestre en general y de las especies más amenazadas en particular.

Sirva por tanto el presente documento para, primero, denunciar una práctica ilegal, inadmisible e injustificable y, segundo, para reclamar un mayor esfuerzo de concienciación, prevención, detección y sanción, que debe ser abanderado por las Administraciones públicas, pero también por los sectores que habitualmente se ven implicados en casos de envenenamiento, ya que acabar de una vez y para siempre con uno de los problemas ambientales más graves que afectan a la naturaleza española es una responsabilidad colectiva.