Piden al nuevo consejero de Medio Ambiente menos postureo y más gestión

Entre los nuevos cargos del Gobierno regional que han tomado posesión, está el consejero de Medio Ambiente, Administración Local y Ordenación del Territorio. Pedro Rollán se hace cargo de una Consejería desorientada, sin objetivos definidos y más preocupada por enmascarar su ineficacia que por gestionar la compleja realidad ambiental, agraria y urbanística de la región. Hay que gestionar para conservar, entonces la foto vendrá dada sin buscarla.

El nuevo consejero de Medio Ambiente, Administración Local y Ordenación del Territorio, Pedro Rollan Ojeda, tiene muchos retos por delante. El primero expulsar las malas prácticas administrativas que tuercen los procedimientos a favor de intereses ajenos a la conservación y al interés general. Las irregularidades detectadas por Ecologistas en Acción en numerosos departamentos de la Consejería que dirigirá Rollán son preocupantes.

La gestión de residuos es uno de los mayores problemas ambientales a los que tendrá que enfrentarse el nuevo consejero. El documento inicial de la estrategia de residuos, sometida a consultas previas por su antecesor cuenta con un importante rechazo social. Se base en la incineración de residuos y no avanza en la prevención, reutilización y reciclaje de los residuos para alcanzar el objetivo de residuo cero.

La contaminación del aire debería abordarse como un problema de primer orden, tal y como se deriva del Informe elaborado por Ecologistas en Acción. En 2016, los 6,5 millones de habitantes de la Comunidad de Madrid respiraron aire contaminado. Los Planes de Mejora de la Calidad del Aire para reducir la contaminación son obligatorios según la legislación vigente. Pero, en el caso del ozono, la Comunidad de Madrid lleva años omitiendo la elaboración y aplicación de dichos planes. Se trata de una negligencia que está poniendo en peligro la salud de la población madrileña y de los cultivos y bosques de la región.

Sobre la mesa está el proyecto de Ley de Urbanismo y Suelo que el Gobierno Regional ha remitido a la Asamblea de Madrid. Cuenta con la oposición de colectivos vecinales y ecologistas. El texto retrocede en aspectos ambientales, sociales y competencias públicas, no avanza en participación y consolida el urbanismo como una mera actividad económica en manos de la iniciativa privada.

En conservación de la naturaleza hay mucho por hacer. No sólo no se ha avanzado en estos años sino que también se ha retrocedido. Los numerosos cambios en las leyes ambientales permiten autorizar construcciones, usos y actividades que, hace una década, eran incompatibles con su preservación de espacios protegidos (usos deportivos, hosteleros, recreativos, eventos multitudinarios,etc).

La inadecuada o inexistente gestión de hábitats, fauna y flora es una asignatura pendiente. El Catálogo regional de especies amenazadas de la Comunidad de Madrid, data de 1992. Desde entonces no se ha actualizado. En estos 25 años algunas especies han pasado de estar en riesgo de extinción a desaparecer. Es el caso de la anguila, el alimoche y el lince ibérico. Otras han incrementado su población y deberían sacarse del Catálogo, como la cigüeña blanca.

La caza y la pesca fluvial requieren de una revisión integral. No pueden seguir gestionándose como si estuviéramos en el siglo XIX. Es necesario mayor transparencia.

En los últimos años la sociedad está recuperando el interés por las vías pecuarias. Es necesario aprobar un reglamento que regule adecuadamente el uso de estos caminos ganaderos. Sin embargo, el Reglamento de Vías Pecuarias que está redactando la Dirección General de Agricultura y Ganadería, debe mejorar sustancialmente para convertirse en una herramienta eficaz en la protección de este importante patrimonio.

Cada día la ciudadanía toma más conciencia de la importancia que tiene, para su salud y su calidad de vida, conservar el medio ambiente. Ahora es necesario que se lo crea el consejero de Medio Ambiente. No basta con hacerse fotos soltando águilas imperiales, paseando entre vacas o catando melones. Hay que gestionar para conservar, entonces la foto vendrá dada sin buscarla.