Contra la política urbanística de Rincón de la Victoria

El Gabinete de Estudios de la Naturaleza de la Axarquía (GENA-Ecologistas en Acción) ha presentado ante el Ayuntamiento de Rincón de la Victoria 29 alegaciones a la revisión del PGOU cuyo plazo de exposición pública acaba de finalizar. Estas alegaciones están concentradas sobre todo en el tratamiento del suelo no urbanizable, el proyecto de puerto deportivo y la prevención ante catástrofes naturales:

1.-Sobre el planeamiento urbanístico en general. -La superficie total del municipio es de 2.828 hectáreas, de las cuales actualmente son zona urbana y en proceso de urbanización sólo 780 hectáreas (7,8 km2). La primera imagen de impacto es que el nuevo PGOU recalifica 1.917 hectáreas como urbana más urbanizable, es decir, casi el triple que la actual que además es el 68 % del total del municipio (lo que supone pasar de los 30.000 a los 100.000 habitantes en sólo 8 años). Esta cantidad es muy considerable, si por ejemplo la comparamos con las 850 hectáreas de franja entre la autovía A-7 y la costa. Además, el trazado que se presenta como futura autovía o autopista A-7 al norte de la actual resulta muy inverosímil. No se conoce estudio previo alguno del Ministerio de Fomento, ni plan territorial que resuelva esa alternativa definitivamente. Cuestiones que tampoco son resueltas desde el POT del área metropolitana de Málaga, al que pertenece Rincón, incurriendo en una irresponsabilidad al no demorar su planeamiento al aquél que es de rango superior. El PGOU traza así una estrategia que consideramos insostenible y que lejos de mejorar la calidad de vida de los actuales residentes de Rincón de la Victoria va a deteriorarla considerablemente, al no contar con las condiciones físicas e infraestructurales para mantener el ritmo de crecimiento que parece estimularse desde el PGOU, consolidándose la condición de “ciudad dormitorio” que hace años iniciaran otras corporaciones anteriores, causante de retenciones de tráfico diarias que se convertirán en crónicas y más agudas.

2.-Sobre el proyecto de puerto deportivo. El PGOU se decanta ya, respecto al Avance, por un punto de ubicación de un puerto deportivo, frente a la urbanización de Huerta Julián. Aunque este proyecto no cuenta aún con la aprobación de la Junta, alegamos en contra por el indudable impacto que tendrá sobre la biodiversidad del litoral, donde existen praderas de fanerógamas marinas, hábitats prioritarios en la legislación europea y española. Por otra parte, son innegables los efectos erosivos que provocará en las playas, que exigirán continuas y costosas obras de regeneración. Finalmente consideramos que no tiene justificación esta infraestructura pues la demanda actual es débil y se puede canalizar a los puertos deportivos vecinos, siendo un error que desde el Ayuntamiento se estimule una actividad tan costosa ambientalmente. Finalmente se alega en contra de la perniciosa relación entre puerto deportivo y promoción urbanística, pues la colocación del mismo frente a la promoción de Huerta Julián es demasiado evidente para pasar inadvertida, siendo una irresponsabilidad que el Ayuntamiento colabore en esta promoción.

3.-Sobre la prevención ante catástrofes naturales. Aunque el PGOU incorpora un apéndice dedicado exclusivamente a la problemática de las catástrofes naturales, dicho documento, de carácter eminentemente técnico, alcanza unas recomendaciones que no se corresponden con el ordenamiento urbanístico que se desprende de la Memoria del PGOU. En particular nos referimos al hecho de que no se considera a los arroyos como entidades unitarias, poniéndose énfasis en la solución de algunos problemas de su tránsito por el actual casco urbano, pero dejando a un lado el tramo superior o cabecera de los arroyos, donde al contrario se planea un proceso de deforestación, movimiento de tierras e impermeabilización, que sin duda serán superficies de aceleración de las aguas torrenciales, dejando insuficientes, una vez más, las infraestructuras del casco urbano actual. Como medidas preventivas solamente se plantea la colocación de diques de contención, que a nuestro juicio no son suficientes (en poco tiempo se aterrarán) si no van acompañados de un proceso de forestación a gran escala. Al contrario, el PGOU planea la urbanización de los territorios que teóricamente deberían ser forestados.

4.-Sobre el tratamiento del suelo rústico. Finalmente se critica el tratamiento que se hace del suelo rústico o no urbanizable, como saco en el que poner en juego cualquier iniciativa particular, hipotecando con ello el interés general. De entrada, el PGOU plantea una “amnistía” a todas las viviendas diseminadas construidas ilegalmente en suelo rústico, sin vinculación alguna hacia la agricultura. De este modo el PGOU consolidad el principio “construye que algo queda” que se viene reproduciendo en toda la Axarquía. Un pernicioso mensaje que en la práctica provocará que haya dos procesos urbanizadores: uno reglado, ajustado al PGOU, que tendrá solo un carácter retórico y sólo seguirán las grandes promociones, y otro irregular, disperso y sometido a la iniciativa individual, de construcción ilegal a sabiendas de que será finalmente amnistiado.