La carretera de la Hoz del Júcar con menos impacto ambiental

Ecologistas en Acción de Cuenca ya advertía, en abril del 2003, a la opinión pública del impacto crítico que la inicialmente pretendida ampliación de la calzada de la carretera hasta los 12 metros provocaría sobre este espacio emblemático de la ciudad. El proyecto original suponía, en la práctica, construir una infraestructura con las dimensiones de una carretera nacional, en algunos de sus tramos, previéndose una velocidad del tráfico de hasta 80 km./h. La ejecución de aquel proyecto hubiese conllevado la destrucción de arbolado de la ribera, fuertes desmontes de más de tres metros y grandes movimientos de tierras.

A partir de ese momento, diversas asociaciones medioambientales como WWF/Adena, Ecologistas en Acción de Cuenca, colectivos ciclistas, etc., trasladaron sus alternativas a las Administraciones competentes, mediante alegaciones al proyecto. Muchas de ellas han sido atendidas e incorporadas al mismo, hasta el punto de que en lo finalmente aprobado por la Consejería de Obras Públicas, la calzada estará formada por dos carriles de tres metros de anchura, lo que significa dejarlos prácticamente como están, anteponiendo, sobre el tráfico de vehículos, los usos recreativos de paseo, a pie o en bici, por la Hoz del Júcar, reivindicación compartida por todos los colectivos sociales.

En efecto, si lo comparamos con el proyecto original de ampliación de la carretera, el proyecto actual va a ser más sensible y respetuoso con el paisaje de la hoz, como se viene señalando, en las últimas fechas, por diversos cargos públicos, entre ellos el propio Alcalde de Cuenca. Pero, para llegar a este resultado ha sido necesaria la intervención ciudadana y, en todo caso, por tanto, se trata de un éxito compartido y no exclusivo de los organismos promotores y la clase política, algo que se olvidan deliberadamente de manifestar a la ciudadanía. En cualquier caso, cabe felicitar a los responsables de este proyecto, por el cambio de rumbo que ha tomado, lo que demuestra que la colaboración entre administraciones y sociedad civil en temas como éste es altamente positiva para todos.

Finalmente, desde Ecologistas en Acción de Cuenca aún nos mantendremos vigilantes para, en la medida de nuestras posibilidades, garantizar que la ejecución de las obras se ajusta escrupulosamente a lo aprobado y se realiza con todo el cuidado que requiere uno de los espacios más singulares de Cuenca.