Planta de homigón en el malagueño río Güi

El Gabinete de Estudios de la Naturaleza de la Axarquía (GENA-Ecologistas en Acción de la Axarquía), con fecha 3-07-04, ha presentado alegaciones ante el Ayuntamiento de Torrox contra la ubicación de una planta de hormigón en el valle del río Güi de dicho municipio de la comarca de la Axarquía, al este de de la provincia de Málaga.

En efecto, según ha podido comprobar esta asociación, en el Boletín Oficial de la Provincia (BOP) nº 122 de 24 de Junio del presente año, el Ayuntamiento de Torrox anuncia la exposición pública del proyecto de actuación para instalación de central dosificadora de hormigón, en el pago del Barranco del Negro, polígono 8, parcela 330 a nombre de D. Antonio Matas, S.L.

Relacionado con esta cuestión, hace aproximadamente un año, con oficio nº 413 de fecha 18-06-03, dirigido a la Delegación Provincial de Obras Públicas, esta asociación ya presentó formalmente una serie de argumentos por los que manifestaba su repulsa a la aprobación de este proyecto, si bien entonces el mismo sólo estaba en una fase de deliberación a nivel municipal. Dado que según se deduce de su publicación en el Boletín Oficial de la Provincia, estamos aún en el plazo legalmente establecido, esta asociación, haciendo uso del derecho que le asiste la legislación vigente, tiene a bien presentar las siguientes alegaciones a dicho proyecto:

1.- Es propósito del planeamiento municipal realizar una adecuada distribución de los distintos sectores de planeamiento (residencial, industrial, agrícola) en su término municipal, para evitar los conflictos en zonas tangenciales. De este modo, el PGOU de Torrox tiene ya reconocido una serie de puntos, suficientemente alejados de toda vivienda, destinados a actividades industriales. Por este motivo, nos parece del todo inapropiado y contraproducente crear una zona de conflicto entre una actividad industrial como la que la planta de hormigón, en una zona (el valle del río Güi) tradicionalmente dedicada a la agricultura, y que además de las viviendas directamente ligadas a dicha actividad, se ha venido consolidando un núcleo de residencias unifamiliares que sin entrar en conflicto con la actividad agraria, supone claramente una contradicción respecto del proyecto que se pretende aprobar, ya que no tiene sentido dar licencia de obra y reconocer legalmente una vivienda en una zona, aunque sea no urbanizable, para a continuación ignorar esta responsabilidad que asume el consistorio de garantizar la mínima calidad de vida que merece cualquier ciudadano residente, hecho que sin duda alguna no se garantiza con la instalación de una actividad industrial de cualquier tipo, y máxime la que está en estos momentos en proyecto. En su lugar, nos parece más apropiado que se negocie con la empresa una ubicación en alguna otra zona con suelo industrial. Y si es cierto que en esta misma zona hace unos años se cometió el error de aprobar otra instalación industrial de estas características, según tenemos entendido con carácter provisional por su relación con la construcción de la autovía, no es de recibo que tal equivocación, que ha supuesto una degradación de la calidad de vida de los residentes en esta zona, sirva de argumento para justificar la instalación de otra nueva, pues es obvio que dos no son lo mismo que una y que la que hay hace tiempo debía de haber sido desmantelada.

GRAVES DAÑOS PAISAJÍSTICOS

2.- Consideramos que esta instalación daña gravemente la calidad paisajística de la zona, en tanto que supone introducir un elemento industrial moderno en un paisaje agrícola del siglo pasado y por tanto con cierto valor cultural. De hecho esta actuación podría poner en peligro la posible iniciativa de de declarar a esta zona “paisaje singular” y protegerla como tal como testimonio de una actividad que forma parte de la cultura torroxeña, que no estaría de más conservar ante tanta mutación e importación de estilos foráneos que pronto desdibujará las señas de identidad de este pueblo para beneficio únicamente de algunos inmigrantes climáticos, a los que por cierto tampoco beneficia la degradación de un paisaje que ha sido en parte reclamo para tantos residentes actuales en este municipio.

INCOMPATIBILIDAD CON LA AGRICULTURA ECOLÓGICA DE LA ZONA

3.- Una actividad industrial de estas características no es compatible con la actividad agrícola. El trasiego continuo de camiones por carriles de terrizo, junto a la propia polución que inevitablemente provocará esta instalación, supone una carga de partículas en suspensión que finalmente se depositará en los aparatos foliares y frutos de los cultivos colindantes, y con ello posibles alteraciones en cuanto a su rendimiento en calidad y cantidad, sin desmerecer la posibilidad de introducir contaminantes que pueden dañar gravemente la salud de los consumidores potenciales de dichos productos. Este problema se acentuaría aún más cuando, tal como parece ser, muchos agricultores de la zona dedican un gran esfuerzo en sacar adelante cosechas de agricultura ecológica, actividad que quedaría mermada o imposibilitada con tal actividad industrial en sus inmediaciones.

INDUSTRIA PESADA FRENTE A USO RESIDENCIAL

4.- Del mismo modo, una actividad industrial de este tipo tampoco es compatible con la actividad residencial existente en la zona, reconocida por el propio ayuntamiento como núcleo diseminado. En efecto, esta actividad es generadora de un nivel de polvo en suspensión y un nivel de ruido que dañaría irreparablemente la calidad de vida de los moradores de estas residencias, hecho por el que normalmente los ayuntamientos están obligados legalmente a no dar licencias de apertura a actividades nocivas y molestas para viviendas que estén en su radio de acción. Esta asociación tiene conocimiento de varios casos de este tipo que han sido fuente de fuertes conflictos entre vecinos y ayuntamiento que no siempre pueden resolverse cuando los hechos están consumados. Nos referimos tanto al hecho de conceder licencia de apertura a una planta de hormigón junto a unas residencias ya construidas, como al contrario, la concesión de licencias de obra de viviendas en lugares próximos a plantas de hormigón. En ambos casos el problema obedece a un mismo error: el de no planificar y dar al suelo un carácter “multipropósito”, que da mucho margen de maniobra para todo tipo de actividades e iniciativas empresariales, pero que a menudo origina conflictos por su incompatibilidad en el espacio.

MÁS DEMOCRACIA

5.- Consideramos que una recalificación con tantas implicaciones sociales y económicas como la que nos ocupa, no debería haber sido tratamitada únicamente con un dictamen de la comisión sectorial y orden de la alcaldía, sino que tenía que haber pasado previamente por el pleno del ayuntamiento. De hecho, aunque es discutible la justificación aducida, es decir que se trata de una iniciativa de “interés social”, dicho interés tenía que haber sido tramitado de manera que no colisione con otros intereses igualmente sociales, lo que a nuestro juicio se resolvería con un adecuado planeamiento que deslinde claramente suelo industrial de suelo agrícola o agrícola-residencial.

NECESIDAD DE ESTUDIO DE IMPACTO AMBIENTAL

6.- Finalmente, consideramos que incluso en esta fase inicial en que se encuentra el proyecto, éste no debería avanzar más hasta que no se aporte el correspondiente estudio de impacto ambiental y su aprobación por la autoridad competente, dadas las evidentes implicaciones ambientales que tiene dicha actividad.

POR LA PROTECCIÓN DEL VALLE DEL RÍO GÜI

Por todo ello, GENA-Ecologistas en Acción solicita que sea paralizado el proceso de tramitación de este expediente, con vistas a evitar los señalados conflcitos ambientales y sociales, y se renegocie con la empresa otra ubicación más apropiada, y que la misma aporte el correspondiente estudio de impacto ambiental y sea discutido en el pleno, como corresponde a una institución democrática. Al mismo tiempo solicita se considere la posibilidad de declarar el valle del río Güi como “paisaje agrario singular” y protegerlo en lo sucesivo de cualquier otro tipo de actuación que altere su calidad ambiental y paisajística.