Demolición de una casa construida en primera línea de playa

Hace más de dos años, que el actual Delegado de Gobernación y ex Delegado de Medio Ambiente Justo Mañas, declaraba a los medios de comunicación, junto a la titular de la Consejería, Fuensanta Coves; “Medio Ambiente ha iniciado la apertura de un proceso de investigación que llegará hasta sus últimas consecuencias, el derribo de una casa construida ilegalmente en primera línea de playa, por funcionarios adscritos a este departamento”. Pues bien, una cosa es lo que se dice y otra bien distinta es lo que se hace. El inmueble continúa en pié, en un lugar privilegiado de la costa de Mazagón, junto al desaparecido camping La Estrella y sus ocupantes, empleados públicos de la Junta de Andalucía, disfrutando todo el año de dicho enclave.

La administración actúa con diligencia cuando se trata de levantar asentamientos ilegales, acampadas libres y pernoctaciones de autocaravanas, también utiliza todos sus medios para derribar puertas y muros, de aquellas personas que destacan por su defensa del medio ambiente, como fue el caso de nuestro amigo Paco Casero en Nerva.

Este “celo” de la administración en aplicar la legislación en determinados casos, contrasta con la actuación que tiene con sus propios empleados. Ecologistas en acción toma nota de las diferentes maneras que tiene la Junta de Andalucía de aplicar la disciplina ambiental.

Hemos también de añadir la desconfianza que nos inspiran casos como este, que después de veinte años haya sido necesaria una denuncia anónima, para que la Delegación de Medio Ambiente se de por enterada y descubra la existencia de una construcción ilegal en suelo patrimonial, de utilidad pública, en primera línea de playa y frecuentada por empleados públicos. Nos preguntamos si los vigilantes, guardas, agentes, técnicos y un largo etcétera de medios con los que cuenta la Consejería de Medio Ambiente, no detectaron a lo largo de dos décadas, la existencia de esta grave infracción cometida por algunos de sus compañeros. También nos preguntamos, si han de pasar otros veinte años, para que a través de otro “anónimo”, recuerden a la administración ambiental la existencia de esta construcción ilegal.

Aprovechamos esta nueva denuncia, para pedir a la actual Delegada de Medio Ambiente, más coherencia que su antecesor, tanto a la hora de cumplir los compromisos como llegado el momento de tener que realizar declaraciones en los medios de comunicación.

Recorte de prensa
Hace dos años, la situación se denunció pero todavía sigue en pie la casa
¡Demolición ya!
Foto tomada estas navidades