Grave atentado ecológico en los Montes de Toledo

Ecologistas en Acción ha denunciado ante la Delegación Provincial de Medio Ambiente en Toledo y en los próximos días lo hará ante el Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil (SEPRONA) y la Confederación Hidrográfica del Guadiana la apertura de al menos cuatro (4) kilómetros de carriles en diversas parcelas de las inmediaciones de la finca El Sauceral y del Puerto del Milagro, dentro de zonas de la Red Natura 2000 y que también afectan en al menos 200 metros al arroyo del Acebrón, todo ello en el término municipal de Ventas con Peña Aguilera - Toledo.

Todo parece apuntar a que la finalidad de dicha apertura de carriles o tiraderos se puede corresponder con la futura instalación de un vallado cinegético o ganadero, la cual se acompaña a menudo de la roturación perimetral de un carril de servicio con el empleo de maquinaria pesada (motoniveladora) que es lo que ha observado Ecologistas en Acción hasta ahora.

Los hábitats afectados por la maquinaria pesada son formaciones naturales de gran importancia para la supervivencia de especies en peligro de extinción que habitan en los cada vez más amenazados Montes de Toledo. Es el caso del Lince Ibérico, el Águila Imperial Ibérica, el Buitre Negro o la Nutria. Especies todas ellas para las que la destrucción del hábitat es el principal factor de amenaza, lo cual las ha conducido al borde del exterminio.

Durante la visita a la zona, realizada en la tarde de ayer, miembros de Ecologistas en Acción pudieron comprobar, in situ, la gravedad del impacto de las actuaciones y recogieron imágenes que certificaran tal extremo y permiten proceder a la presentación de las correspondientes denuncias. El carril abierto con la ayuda de una motoniveladora es de una longitud no inferior a los 4 kilómetros, tiene una anchura media de 4,5 metros, lo cual viene a suponer que la afección, hasta el momento, alcanza un mínimo de 18 hectáreas. En esta superficie se ha eliminado absolutamente la frondosa vegetación de monte mediterráneo formado por quejigo, encina y jara existente en las laderas y de especies riparias como fresnos y sauces en el curso del arroyo del Acebrón. Estas formaciones están consideradas hábitats protegidos en la Ley 9/99 de Conservación de la Naturaleza de Castilla-La Mancha.

Todo apunta a que los causantes de semejante “atentado ecológico” serían el dueño de una gran finca situada en los terrenos vertientes al Acebrón y el arrendatario de la caza, propietario este último a su vez de la finca El Sauceral. Se da la circunstancia de que en la zona Ecologistas en Acción ha realizado sendas denuncias por motivos similares, sin que al parecer, esto haya servido para que medio ambiente evite nuevas actuaciones ilegales que suponen un grabe atentado contra el medio natural de la zona. Por otra parte, parece que los autores tampoco han tenido reparos en afectar a otras parcelas pertenecientes a vecinos que, hasta el pasado domingo - fecha en la que fue observada la máquina trabajando - no habían tenido conocimiento del proyecto preceptivo para este tipo de actuaciones, viendo así puestos en grave perjuicio todos sus intereses y derechos (cinegéticos, ganaderos, etc.).

Todo apunta, dado el tipo de actuación y la gravedad de sus consecuencias ambientales, que los autores no contarían con autorización alguna por parte de las administraciones competentes en materia de medio ambiente y aguas (Consejería de Medio Ambiente y Confederación Hidrográfica del Guadiana), y que tampoco se habría realizado la preceptiva Evaluación de Impacto Ambiental por la que estas actuaciones han de pasar necesariamente cuando la longitud de formaciones vegetales protegidas afectadas supera los 2 kilómetros o cuando se afecta a zonas sensibles como son los espacios de la Red Natura 2000.

Ecologistas en Acción ha pedido a la Delegación Provincial de Medio Ambiente la paralización inmediata de las obras en evitación de daños mayores y que, a la mayor brevedad, se incoen los correspondientes expedientes sancionadores. También, se ha trasladado la queja por la falta de eficacia en el control de este tipo de actuaciones que generan un daño gravísimo para el medio natural. Falta de eficacia que tiene mucho que ver con la insuficiente sanción de actuaciones ilegales precedentes y con la falta de criterio y, en algunos casos, de voluntad para hacer respetar las leyes de conservación de la naturaleza.