Reforestación de monte incendiado con la colaboración del I.E.S. Los Colegiales

En esta actividad, que cuenta con la lógica colaboración de la Consejería de Medio Ambiente, han participado alumnos de diversos cursos del Instituto que durante estos tres días han repuesto las distintas plantas que en su día había en la zona: encinas, pinares y matorral mediterráneo.

Se pretende concienciar al alumnado mediante la Educación Ambiental, de los valores forestales que tiene la Comarca de Antequera, así como de la importante participación que ellos mismos pueden desempeñar en la protección y en la recuperación de zonas dañadas por los incendios, todo ello a través del contacto directo con el medio natural, ausente éste, en muchos casos en la vida diaria actual de gran parte de la población en edad escolar antequerana.

Se ha contado con la participación de unos 100 alumnos, que dentro de una extensión de dos hectáreas, correspondientes a la zona quemada, han plantado alrededor de 500 plantas de dos años de vida. A estas plantas se les hará un seguimiento por parte de Ecologistas en Acción y del instituto, sobre todo, durante los meses más secos del año, para así poder asegurar su subsistencia.

La finca de la Alhajuela es una importante extensión de terreno que va desde las estribaciones del Nacimiento de la Villa, junto a la carretera que lleva al Torcal y Vva. de la Concepción, hasta el Romeral, donde se une con el Altiplano de las Lagunillas, formando al unirse con éste y con los pinares del Romeral, un enclave de los más, singulares, extenso y significativo de la Comarca de Antequera y de Málaga; no solo por su importancia forestal y natural (pinar y encinares del Romeral, bosque mediterráneo adehesado y lagunas del Altiplano de las Lagunillas y Arrollo de las adelfas, encinares, vegetación noble mediterránea y pinares incipientes del la Alhajuela); sino también por su alto valor faunístico con importantes especies como: águila real y perdicera, elanio azul, buitre leonado, ciervo, gato montés, tejón, gineta, garduña, etc. -muchas de ellas protegidas-; y recreativo (paseos a caballo, senderismo, bicicleta de montaña, etc.).

Esta finca en la actualidad, se puede decir que cuenta con un estado de conservación medianamente aceptable, y ésta podría llegar a tener un estado bueno o muy bueno, si se llevaran a cabo una serie de medidas como pueden ser: control de la caza furtiva, venenos y el paso de vehículos a motor: motos, todoterrenos, etc., actuación de vital importancia dada la relevancia faunística de la zona; erradicar las molestas e insalubres canteras, de tremendo impacto paisajístico, vistas ya desde la carretera; o repoblar las zonas erosionadas y sin vegetación que aún existen en ella; entre otras cosas.

Es hora de que la administración preste más atención a espacios que como éste o similares, existen en la provincia y Andalucía, y deje de una vez, de seguir dando tantas facilidades a la urbanización y degeneración del medio natural, silvestre y rural.