Contra la terminal marítima de hidrocarburos

Por el estrecho de Gibraltar, y concretamente por la bahía de Algeciras, transitan casi 100.000 buques al año.

La condición estratégica de la Bahía de Algeciras genera el hecho de que se haga avituallamiento (BUNKERING) a muchos de ellos; aproximadamente se trasvasan 5 millones de toneladas de fuel marino anuales.

Señalamos que la situación en el litoral del Campo de Gibraltar es insostenible; vertido tras vertido manchan la costa, y contaminan el ecosistema.

Los referidos avituallamientos de buques se diferencian en función del territorio donde se realizan en: (1) Aguas de la Bahía de Algeciras ocupadas por Gibraltar (el citado trasvase, primordialmente lo llevan a cabo 3 compañías); (2) Aguas de la Bahía de Algeciras ocupadas por España.

Asimismo, señalan que Gibraltar tiene ocupada 1 ½ milla en la bahía de Algeciras, así como 3 millas al sur y 3 millas al este. En estas aguas se efectúan los trasvases del combustible que proviene de: (a) la refinería de CEPSA en San Roque (Cádiz) mediante gabarras, o (b) cargando de otros buques (gasolineras flotantes).

Se aclara que si bien estos buques, “no llevan banderas negras con calavera, ni patas de palo, ni parches en los ojos”, son “auténticos piratas de nuestro tiempo”. Sus banderas son de conveniencia (de países que no tienen suscritos acuerdos internacionales que les obliguen a adoptar medidas de seguridad), los puertos donde amarran o fondean también son de conveniencia,..., en realidad, sus sociedades piratas se enriquecen en la ilegalidad, son verdaderos “contrabandistas del petróleo”. Se trata de decenas de gasolineras flotantes, almacenando hasta 900.000 toneladas de combustible, que fondean todos los días para no pagar avituallamiento en puerto y además, poder trasvasar el fuel sin impedimentos, entre el NORT MOLE y la bocana de Gibraltar, en aguas aparentemente de nadie y sin que nadie los vigile.

En la Bahía de Algeciras, un lugar maravilloso y con una situación geográfica privilegiada, no se observa el mar como en cualquier otra costa. Aquí todos los días hay fondeados una decena de super-petroleros, cargados con mucho más toneladas de combustible y siendo mucho más viejos que el “famoso” Prestige.
La “BOMBA”, para ser gráficos, se encuentra en el Sur, en el Estrecho, con un paso de 90 super-petroleros al día, que en los últimos 2 años han provocado más de 50 vertidos al mar.

Unos de los recientes vertidos más importantes, no el único, tiene fecha en Septiembre de 2005, cuando la gabarra Elieen que se suministraba del pantalán de la refinería CEPSA, produjo un derrame de fuel-oil de 6 toneladas, contaminando tres playas de la Bahía de Algeciras.

Kilómetros y kilómetros de playa se están viendo impregnados de hidrocarburos constantemente ante la pasividad del gobierno español, con la complicidad del gobierno gibraltareño (sólo una decena de petroleros han sido inspeccionados por Gibraltar en los últimos años), y con la colaboración de empresas como la refinería CEPSA, una de las mayores suministradoras de hidrocarburos policíclicos aromáticos en Gibraltar.
Las gabarras de CEPSA trasvasan aproximadamente 1,5 millones de toneladas de combustible al año.
Un tercio de la Bahía de Algeciras se encuentra ocupada por gasolineras flotantes que no pasan las medidas ambientales ni de seguridad de la Comunidad Europea Internacional.

Por otro lado, no existe una vigilancia adecuada, ni tampoco medios para que la escasa vigilancia pueda llevarse a cabo, tampoco un sistema de sanciones eficaz y capaz de persuadir a los petroleros para terminar con ciertas prácticas que ponen en peligro el ecosistema marino y la salud de las personas. Estamos hablando de que estos petroleros provocan que se vierta al mar millones de toneladas de crudo anuales, de las que sólo el 10 % se deben a accidentes, en mérito a que el resto está causado por la limpieza de sentinas, trasvase de combustible y otras razones de carácter voluntario.

La práctica de bunkering (trasvase de hidrocarburos de un barco a otro en el mar) está poniendo en peligro constantemente al entorno. La producción y el transporte de petróleo constituyen uno de los riesgos ambientales más importantes que existen.

Por todo ello, encuentran totalmente injustificado el proyecto de ampliación de la Terminal Marítima de Almacenamiento y Distribución de Hidrocarburos en el Puerto de la Bahía de Algeciras -ISLA VERDE-.

El proyecto enuncia que el bunkering se desarrolla en Gibraltar en condiciones de seguridad inferiores. Tal hecho en parte es así, pero, pero de todas formas el bunkering lo continuarán realizando porque los buques de las empresas MAR EGEO y VEMAOIL cargan con otros buques que llegan por el “paso inocente”, donde fondean. Los petroleros, como el VEBAMALTIC (con capacidad de carga de 80.000 toneladas), se reparten con otros buques y gabarras de la misma compañía en supuestas aguas de Gibraltar, que en concreto se ubican en la Bahía de Algeciras, al este del Peñón de Gibraltar.

Sin perjuicio de lo que la empresa CEPSA, ubicada en el término municipal de San Roque, vende a través de gabarras y buques, que significa aproximadamente un 50 % de lo que consume el Puerto de Gibraltar. Por consiguiente, puede que CEPSA, con este notorio hecho, colabore con la competencia desleal que Gibraltar hace en “supuestas aguas españolas” de la Bahía de Algeciras. Aclaran que el 50 % del carburante que se trasvasa en la bahía de Algeciras, proviene de España, y concretamente de la refinería CEPSA. El restante 50 %, proviene de dos compañías con base en Gibraltar, pero que ocupan aguas españolas con sus auténticas “gasolineras flotantes”, y se surten de petroleros que arriban a la Bahía de Algeciras. Ambos hechos sobre los cuales el Gobierno España debería impedir pero no lo hace.

Verdaderamente, el proyecto de terminal y tanques para gasóleos, fuelóleos, gasolinas, naftas, y kerosenos sólo ocasionará un aumento de tráfico marítimo en la ya colmada Bahía de Algeciras, aumentando con ello los riesgos de marea negra, puesto que en definitiva, siempre será una gabarra la que distribuya a un petrolero fondeado.

Resulta completamente innecesario mantener a escasos metros, 25 cubetas compuestas de 300.000 m3 de combustible, dos calderas de gasoil, una Terminal para buques, y a la vez decenas de buques fondeados junto al Parque Natural del Estrecho esperando avituallamiento.

Por otro lado, señalan que no puede pasarse por alto que en la última reunión en atención al Plan de Calidad Ambiental de la Bahía de Algeciras, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas aseguró que se habían medido en la zona de bunkering de Gibraltar, 300 microgramos/m3 de benceno. Tal causa se debe a que el trasiego de combustible origina compuestos orgánicos volátiles COV. Sin perjuicio de ello, en la Memoria Resumen del proyecto, no se atiende ni a la población cercana de Algeciras (Plan de Emergencia), así como también se incumple el Plan de Seguridad, puesto que a escasos metros existen viviendas que padecen el benceno de forma directa.

Por otro lado, conviene refrescar la memoria con el dramático incendio que padeció el Reino Unido el pasado Diciembre de 2005, a consecuencia de la explosión de los veinte depósitos de un centro de combustibles en Buncefield, al norte de Londres.
Cada depósito tenía una capacidad de almacenamiento para 13,5 millones de litros de combustible.

Las explosiones se desarrollaron con una verdadera rapidez a causa de la poderosa onda expansiva de las mismas. Los estallidos llegaron a escucharse en Holanda (a mas de 150 kilómetros). El accidente ocasionó impresionantes perjuicios ambientales y cuantiosos daños económicos, así como la evacuación de 2.000 personas de las cercanías del lugar, y se formó una gigantesca nube de humo negro que se propagó por todo el sur de Inglaterra (humo que ocasionó en el mejor de los casos irritaciones, nauseas, y aumento de los problemas en las personas que padecían afecciones respiratorias).
El hecho padeció la envergadura de una auténtica catástrofe y duró varios días, demostrando con ello el riesgo de la actividad de almacenamiento de combustible.
Se resalta que el proyecto de ampliación pretende la construcción de 23 tanques de productos petrolíferos, con un valor nominal de 300.000 m3; es decir, más grande que el inglés.

También aprecian que no se hace referencia alguna al impacto que la ampliación pretendida puede producir sobre el Parque Natural del Estrecho. Puesto que a causa de que la Bahía esta agotada, los buques suelen fondear a la a espera en plena zona reconocida como “espacio marino de uso restringido”. Designación la cual refleja que el lugar posee un gran valor ambiental y un muy buen estado de conservación.

Todo ello ocurre sin perjuicio de que la declaración del Parque Natural del Estrecho refiere contundentemente a la importancia que los fondos marinos y litorales costeros tienen para la preservación del ecosistema. Puesto que la unión en la zona de los nutrientes transportados por aguas mediterráneas y atlánticas y su privilegiada situación, contribuyen a una riqueza de fauna y flora submarinas muy difícil de encontrar en otro punto de la península ibérica.

Entendemos que la actividad portuaria desarrollada en la zona, no refleja el tipo de desarrollo requerido para el lugar; mucho menos si ésta se amplía. Además no tiene en cuenta el alto valor ambiental de la zona de su influencia, con su riqueza desmesurada y características verdaderamente únicas en el planeta.
Además, conviene señalar que con una ampliación de estas características se terminará sepultando al turismo de la Ensenada de Getares (Algeciras).

Los ecologistas entienden que existen otras alternativas más sostenibles con el desarrollo a mediano y largo plazo, como:

- Recuperar aguas jurisdiccionales españolas y denunciar las gasolineras flotantes de Gibraltar para terminar con la competencia desleal.

- Utilizar el puerto de la refinería de CEPSA para el avituallamiento.