Boniches se opone al proyecto de Caolines Lapiedra

Más de un centenar de vecinos se han reunido en Boniches para mostrar su oposición al proyecto de minas para la extracción de arcillas. Ecologistas en Acción de Cuenca, que participó en dicha reunión, celebrada el día 10 de abril, muestra su total apoyo a los vecinos, que denuncian la falta de transparencia del Ayuntamiento de Boniches y solicitan que se tomen las medidas legales que permitan paralizar el proyecto, promovido por Caolines Lapiedra S.L.

La Declaración de Impacto Ambiental que ha emitido la Consejería de Medio Ambiente, a través de la Dirección General de Calidad Ambiental, posibilita la ejecución de un proyecto de minas para la extracción de arcillas, si bien ha acotado la superficie inicialmente solicitada, dictando también una serie de normas complementarias de obligado cumplimiento, como la protección del sistema hidrológico e hidrogeológico, con la construcción de una balsa decantadora.

Esta actividad, por su naturaleza, está calificada como “Molesta, insalubre, nociva y peligrosa”, lo que, según el artículo 4 del Reglamento que regula este tipo de explotaciones, obligaría a ubicarla a más de 2.000 metros del núcleo más próximo de población, cuestión esta que tampoco se cumple. Ecologistas en Acción, además, denuncia que, de manera generalizada, en proyectos similares se incumplen las medidas incluidas en la Declaración de Impacto Ambiental y, entre ellas, la obligatoriedad de restauración de los terrenos afectados, algo prácticamente imposible; no hay más que visitar explotaciones como las de esta misma empresa, Caolines Lapiedra S.L., en el término municipal de Villar del Arzobispo (Valencia) para comprobarlo in situ.

La minería a cielo abierto requiere mover grandes cantidades de tierras; es una causa muy importante de degradación ambiental y del paisaje. La creación de escombreras y retirada de materiales modifica el relieve, rompe el equilibrio entre pendiente, drenaje, suelo y vegetación, desencadenando procesos erosivos. Los grandes desmontes llevan a la desaparición de la cubierta vegetal y el deterioro del suelo, procesos que son irreversibles.

El constante funcionamiento de maquinaria, el paso de camiones y la emisión de partículas contaminantes a la atmósfera, repercutirá muy negativamente en la salud y calidad de vida de los habitantes de Boniches. Estos reclaman que el futuro del municipio debe estar basado en la preservación de su privilegiado entorno y exigen al Ayuntamiento que defienda el bien común frente a los intereses particulares de unos pocos. Hasta ahora, el Ayuntamiento de Boniches ha actuado sin transparencia, por lo que ahora los vecinos exigen que se sume a las medidas legales y de presión que permitan paralizar el proyecto.

La presencia de explotaciones mineras como ésta en la Serranía Baja acabarían con el potencial que tiene la zona, principalmente el ecoturismo.

El sector cerámico, ubicado principalmente en la Comunidad Valenciana, ha tenido en los últimos años un desarrollo muy importante. Las empresas que vienen efectuando extracciones de tierras para abastecer las fábricas han provocado una contestación social contundente, por lo que ahora deben buscar nuevos yacimientos. Así, además de esta mina “Los Terreros nº1249”, también existe junto al pueblo de Boniches un permiso de investigación denominado “El Zarzoso nº1305. Además, son muchos los municipios cercanos en los que se han solicitado estos permisos de investigación, como el caso de Cañete, con unas 50 cuadrículas mineras.

Charla informativa
Vecinos de Boniches durante la charla informativa.
Minas en Villar del Arzobispo

Parajes afectados

Parajes afectados
Parajes afectados
Parajes afectados