Deniegan información sobre la contaminación de la Planta Asfáltica

El pasado viernes, Ecologistas en Acción presentó recurso de alzada ante la Consejera de Medio Ambiente, motivado por la negativa del Servicio de Calidad Ambiental de Cuenca a ofrecer la información requerida por esta asociación sobre el resultado de las mediciones reglamentarias que tendría que este Servicio tendría que haber realizado. La periodicidad de los muestreos es, al menos, bianual, con objeto de determinar tanto las emisiones como las partículas presentes en las zonas habitadas próximas.

Planta asfáltica

El Servicio de Calidad Ambiental está obligado por la Ley sobre Derecho de acceso a la información en materia de medio ambiente -Ley 38/1995 de 12 de diciembre- a facilitar la información ambiental que esté en su poder, sin obligación de acreditar un interés determinado por quien la solicita. Además, esta Ley excluye únicamente esta obligación, en el caso de emisiones o vertidos, si ello afecta al secreto comercial o industrial. Al haberse denegado la información se impide conocer si la Administración está cumpliendo con su función inspectora, en defensa de la salud de las personas.

Carta al Alcalde de Cuenca

A raíz de las denuncias de Ecologistas en Acción y los vecinos afectados, Calidad Ambiental ha requerido a la empresa para que adecue la escalera de acceso a la plataforma de toma de muestras del foco emisión, lo que prueba que hasta la fecha no existía ni siquiera la posibilidad de realizar las pertinentes mediciones. Ello implica una grave dejación de funciones, de la cual podría incluso derivarse una responsabilidad penal.
Los humos de la citada empresa, también conocida como Hormigones Cuenca, contaminan de una forma muy grave una amplia zona de la ciudad densamente poblada -Villa Luz, Residencial San José, Residencial Siglo XXI, Villa Román, etc. Según información de la propia empresa, ésta utiliza como combustible fuel pesado y gasoil, con una cantidad en torno a las 1.000 toneladas al año, a razón de 250 kilogramos/hora. El fuel pesado que se quema supone una emisión importante de óxido de azufre, con efectos conocidos asociados a enfermedades respiratorias y cardiovasculares; también óxidos de nitrógeno, que pueden aumentar la susceptibilidad a infecciones y al asma. Así mismo se producen humos y partículas que afectan al sistema cardiorrespiratorio. Además, este tipo de fuel contiene hidrocarburos aromáticos policíclicos, lo que le confiere una alta toxicidad y un importante potencial cancerígeno, según la Agencia Internacional de Investigación del Cáncer, dependiente de la Organización Mundial de la Salud. Junto a ello, este combustible presenta alto contenido en metales pesados, entre otros compuestos tóxicos.