Se recalifica medio millón de m2 del PN Los Alcornocales

Al final se ha consumado un despropósito que no tiene más justificación que el enorme negocio que se plantea con la construcción de una macrourbanización en un lugar privilegiado: El Cruce, término municipal de Prado del Rey, en el interior del Parque Natural Los Alcornocales, a las puertas del Parque Natural Sierra de Grazalema y bajo el cerro Cabeza de Hortales, donde están las ruinas de la famosa ciudad romana de Iptuci y restos de una fortaleza musulmana.

Pero lo más incomprensible es que este proyecto de pura especulación urbanística en un espacio protegido ha sido avalado por la Consejería de Medio Ambiente (CMA), que en la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) del nuevo Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Prado del Rey declara “Viable” a efectos ambientales la urbanización de 488.465 m2 de suelo que hasta ahora estaban protegidos. La DIA está firmada por la Delegada provincial de la CMA, y cuenta con el informe favorable del director del Parque Natural Los Alcornocales.

La excusa es que se va a restaurar un entorno degradado por las construcciones ilegales. Lo cierto es que en esta zona existen actualmente unas 40 viviendas y el PGOU permitirá la construcción de 200 chalets más, además de un hotel y un geriátrico privado.

Esta operación se enmarca en un PGOU totalmente especulativo que contempla unos crecimientos urbanísticos desorbitados: 2.098.798 m2 de nuevos suelos urbanos o urbanizables y la construcción de 2.000 nuevas viviendas, y todo para un pueblo con la población estabilizada en torno a los 5.900 habitantes. Este PGOU pretende triplicar el actual casco urbano, desfigurando su tradicional trama urbana típica de los pueblos de colonización de la Ilustración. El PGMO incluye un campo de golf junto al Parque Natural Los Alcornocales -mera excusa para recalificar 758.000 m2 y construir 845 viviendas-, que la CMA ha autorizado a regar con agua potable de manantiales del Parque Natural Sierra de Grazalema, a pesar de las continuas proclamas de sus máximas responsables de que sólo se autorizan campos de golf regados con agua de las depuradoras (Prado del Rey carece de depuradora).

Lo que si hemos conseguido es que la DIA elimine la urbanización de las Salinas de Hortales -donde se conservan una de las últimas salinas de interior de Andalucía- a pesar de que en un primer momento la CMA, y la propia consejera, apoyaron esta recalificación.

El PGMO de Prado del Rey tiene que ser ahora aprobado por la Comisión Provincial de Ordenación del Territorio y Urbanismo. Ecologistas en Acción se dirigirá a la Consejería de Obras Públicas para pedirle que no apruebe el campo de golf ni la urbanización de El Cruce, manteniendo estas zonas como no urbanizables, y controlando de forma estricta las construcciones ilegales que han proliferado con la permisividad municipal. Así mismo, vamos a exigir a la consejera de Medio Ambiente que dé explicaciones sobre esta autorización, y aclare si éste es el modelo de “desarrollo sostenible” que defiende, que supone abrir las puertas de los espacios naturales protegidos a la especulación urbanística que está arrasando el litoral andaluz.