Fundamentalistas del capitalismo salvaje

Es esclarecedor el hecho de que los máximos impulsores del proyecto sean empresarios de la CEOE. Efectivamente esta autopista de peaje a quien más beneficiaría sería a las empresas constructoras de la misma, ya que estamos hablando de una infraestructura innecesaria, innecesaria sí pero no inocua.

Autopista innecesaria ya que, a pesar de los mensajes lanzados por estos empresarios, se trata de una obra que carece de justificación real. Cuando hace unos años se presentó este mismo proyecto, el argumento que se utilizaba para fundamentar su construcción era el evitar los atascos que se producen en Despeñaperros. Pues bien, a día de hoy ya no se puede seguir utilizando ese argumento, porque ya han comenzado las obras de una nueva calzada en el desfiladero para solucionar definitivamente este problema.

Autopista innecesaria, porque actualmente se puede hacer el recorrido Puertollano-Montoro, hasta enlazar con la autovía de Córdoba, por una carretera recientemente remodelada, amplia, con buen firme, con carril de subida para vehículos lentos, y con muy poco tráfico.

Autopista innecesaria, porque la diferencia de kilómetros de circular por la proyectada autopista o circular por la actual autovía es prácticamente nula en un recorrido de larga distancia. Según la Memoria oficial del proyecto, el ahorro en Km. sería de 38 (página nº 109 de la Memoria), no de 80 como afirman algunos empresarios.

El proyecto es de una autopista de peaje, de las de pagar por pasar. Resulta cómico escuchar a algún empresario de Ciudad Real pedir vehemente esta infraestructura: “lo importante es que se haga, después hablaremos de si es de pago o no”. Estas personas o no saben u ocultan que el diseño de la obra varía notablemente si es de peaje o no.

El proyecto de autopista de peaje compromete seriamente el desarrollo turístico en el que trabaja la comarca del Valle de Alcudia y Sierra Madrona. Una autopista genera una desbandada de cualquier tipo de negocio de turismo rural en varios kilómetros a ambos lados de ella, dado las continuas emisiones de ruido y contaminación atmosférica de los vehículos que por ella circulan. Cuando hay una Mancomunidad trabajando en el desarrollo rural de los pueblos de esta comarca, es una contradicción apostar por este tipo de infraestructura, que dañaría gravemente los proyectos de desarrollo locales presentes y futuro.

Los empresarios que ahora están tirando del carro serían los principales beneficiarios del proyecto, ya que esperan engordar aún más, sus ya de por sí llenas alforjas, con la construcción de la autopista. Estos empresarios sí que son auténticos fundamentalistas del capitalismo salvaje, el capitalismo sin control, que no se detiene ante nada, ni siquiera ante las propias leyes que ellos mismos y sus políticos redactan.

Con las leyes en la mano el proyecto de autopista de peaje, atravesando el Valle de Alcudia y Sierra Madrona, no se puede realizar, sencillamente es ilegal, además de destructivo desde el punto de vista no sólo ambiental sino social.

Algunos empresarios y políticos, en un arranque de avaricia absurda, piensan que los 17.000 vehículos diarios que se espera que circulen por esa autopista, saldrán de ella para tomar un café o comer en algún restaurante de Ciudad Real o Puertollano.

Los empresarios afirmaban hace unos días en un medio de comunicación que la autopista sería rentable. Efectivamente, claro que sería rentable para los que esperan participar en la construcción de la misma. También afirmaban que este proyecto no va en contra de nadie, sino a favor de todos. Esta es una afirmación completamente gratuita y desprovista de todo rigor.

El proyecto de autopista de peaje sí va en contra de alguien. Va en contra de la población que vive en las comarcas que atraviesa. No sólo por el impacto ambiental de la obra, sino también por el fuerte incremento de vehículos y de contaminación que provoca. Para los empresarios y políticos que la promueven ¿es bueno que haya 17.000 vehículos más por día que circulen por las carreteras de nuestra comarca?, ¿a quién beneficia?. ¿No supone este incremento de vehículos una degradación de la calidad de vida de la población?

En cuanto al impacto ambiental de la obra, es tan brutal y enorme, que hasta el propio gobierno anterior aparcó el proyecto de atravesar el Valle de Alcudia y Sierra Madrona.