El concejal de urbanismo debe dimitir inmediatamente

El alcalde de El Puerto, Hernán Díaz, ha firmado un Decreto de demolición del garaje que se ha construido ilegalmente su concejal de urbanismo. El pasado cuatro de abril Ecologistas en Acción formalizaba una denuncia en el Ayuntamiento contra Juan Carlos Rodríguez por la realización de diversas obras en su vivienda sin la preceptiva licencia y contraviento la normativa del PGOU. El alcalde anunció la apertura de una investigación, y Rodríguez no tuvo más remedio que reconocer que se había construido una piscina sin licencia, aunque negó que hubiera realizado las demás obras ilegales que le imputábamos.

Pues bien, en el informe realizado por el Jefe de Servicio de Disciplina Urbanística, Fernando Jiménez Fornell, se confirma la totalidad del contenido de nuestra denuncia, asegura que se han realizado las siguientes obras:
- Cubrición de porche mediante forjado (33 m2)
- Piscina
- Garaje (24 m2)
- Cubrición de terraza en la 1ª planta

Las tres primeras obras se han realizado sin licencia, la cubrición de terraza la ha realizado mediante una licencia de obra menor, cuando lo que ha hecho es ampliar la vivienda con una nueva habitación de 13 m2 con muros y forjado, que está estipulada como obra mayor. Rodríguez debe ser la persona que construye más barato en El Puerto, pues esta obra la valoró en 1.898 €, y sólo pagó 62 € de licencia.

El Jefe de Servicio concluye que:
- La edificación actual ocupa un 40,9%, cuando el máximo permitido es el 35%
- La obra del garaje es manifiestamente incompatible con la ordenación urbanística, por no respetar la distancia a linderos.
- Debe requerirse al interesado que inste a la legalización de las obras ejecutadas, excepto el garaje que debe ser demolido.

El técnico califica estas infracciones de “leves”, excepto las obras del garaje que las tipifica como “graves”, cuando la Ley de Ordenación Urbanística de Andalucía (LOUA) califica como graves (art. 207.3.a) “La ejecución o desarrollo de actos de parcelación urbanística, urbanización, construcción o edificación e instalación o cualquier otro de trasformación del uso del suelo o del subsuelo que estando sujeto a licencia urbanística o aprobación, se ejecuten sin la misma o contraviniendo sus condiciones, salvo que sean de modificación o reforma y que, por su menor entidad, no precisen de proyecto técnico en cuyo caso tendrán la condición de infracciones leves”. Es decir, al sr. Rodríguez se le aplica un trato de favor tipificando como leves una infracción que, a tenor de lo estipulado en la LOUA, son todas ellas graves.

Rodríguez solicitó licencia para la piscina y cubrición de porche el pasado día 10, con un presupuesto de 13.547 €, y ha pagado los 539 € de tasa por licencia que se intentó ahorrar. Sorprendentemente Rodríguez reconoce en la solicitud de licencia que, incluso demoliendo el garaje, se excede en la edificabilidad permitida, pero dice que: “Las posibilidades de legalización depende de la flexibilidad con la que se apliquen los porcentajes legales y la tolerancia máxima permitida sobre lo excedido. ¡Y esto lo propone el concejal de Urbanismo para su propia casa! Cualquier comentario sobra.

Fernando Jiménez elabora un informe el día 11 (¡Un día después!) en el que propone se admita la legalización de la piscina y la cubrición del porche, propone la demolición del garaje, e ignora las ilegalidades cometidas en el cierre de la terraza. Algo insólito, pues de nuevo se le da un trato de favor al sr. concejal de Urbanismo, ya que la piscina no es legalizable por no respetar la distancia a lindero, y el cierre de la terraza supera la edificabilidad máxima y se hizo con una licencia fraudulenta de obra menor y con un presupuesto ficticio.

Además, y esto es más grave, Rodríguez no ha pagado sanción alguna. La LOUA, en su art. 218, estipula que se impondrán sanciones del 100 al 150% del valor de la obra ejecutada ilegalmente. Sólo por las obras de la piscina y el porche Rodríguez debería haber sido sancionado con un mínimo de 13.547 €, a lo que habría que sumar el valor del garaje y el exceso de edificación del la terraza. Como mínimo, debería haber pagado una multa entre 20.000 y 30.000 € antes de darle licencia alguna, pero el acalde ha firmado la licencia de obras sin que su concejal de Urbanismo haya pagado sanción alguna. ¡Totalmente inadmisible! ¡Ah, y todo en el plazo récord de una semana! ¿Qué ciudadano consigue una licencia de obras en ese tiempo?

Un señor con estos antecedentes debe dimitir inmediatamente, los ciudadanos no podemos ni debemos tolerar esta falta de respeto a las leyes y a las instituciones públicas. ¿Y el PSOE? ¿Seguirán mirando hacia otro lado ante el cúmulo d e ilegalidades de sus aliados? Mucho nos tememos que sí; al parecer, las prebendas del poder lo aguantan todo.

Ecologistas en Acción va a estudiar acciones legales contra el Alcalde y el concejal de Urbanismo por entender que se pueden haber cometido unos presuntos delitos de prevaricación y de tráfico de influencias.