Campaña de objeción fiscal

Con motivo del inicio de la campaña de declaración de la Renta 2015, comienza también la campaña de objeción fiscal al gasto militar, promovida por distintos grupos pacifistas y antimilitaristas.

Con esta acción se pretende visibilizar una vez más el alto gasto destinado por el Estado español a tareas militares y de control social. Estos fondos son sustraídos de fines sociales y ambientales mucho más necesarios. Entre los gastos destinados a estas tareas destaca que el Ministerio de Industria contará con 632,08 millones de euros para I+D militar, siendo esta cantidad 2,5 veces mayor que la destinada a investigación sanitaria, 7 veces más que la energética y medioambiental, y 25 veces mayor que la geológica minera [1]. Cabe también destacar que en los Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2016 se anunció una partida para el Ministerio de Defensa de 6.899,22 millones de euros (de los cuales 1.030,98 corresponden a organismos autónomos y 5.745,77 al propio ministerio [2]). A esto hay que unir los sobre costes que se suman durante el ejercicio, y otras partidas que se imputan a otros ministerios que según criterios de la OTAN [3] se deben considerar gasto militar. Si a esto añadimos otros gastos en seguridad, como los de CNI y los intereses generados por la deuda de origen militar, se alcanza la escandalosa cifra de 17.565 millones de Euros [4]. Es un 31 % mayor que el presupuesto previsto inicialmente. Esta partida supone un 4 % respecto al total del presupuesto.

Entre los gastos más polémicos se encuentran los Programas Espaciales de Armamento los PEAS [5]. A esta partida se habían presupuestado 6,8 millones de euros, pero finalmente se destinaron 1000 millones de Euros, dedicados al desarrollo armamentístico. Este programa iniciado en el año 1996 ha supuesto una deuda al Estado de una 30.000 millones de Euros, contraída con grandes empresas como Navantia, Airbus, Indra, que son las que reciben todos estos encargos, enriqueciéndose estas empresas en un mercado oligopólico dirigido en muchos de sus casos por ex dirigentes del gobierno de la nación. Para este año 2016 España prevé construir 1 fragata, 350 blindados, 4 aviones drones y 3 aviones cisternas, cuyo costo de mantenimiento, financiación y equipos tecnológicos podría alcanzar 10.000 millones de euros en los próximos 10 años.

Es muy ilustrativo contrastar el gasto militar con la cantidad destinada a Educación (2.484 millones), a Sanidad (4.002) y a Fomento del trabajo (5.214). El Ministerio de Defensa tiene tres veces y media más recursos que el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad (1.919,46 millones) [6].

Supone el debilitamiento de políticas sociales que podrían haberse beneficiado del monto de esta partida, partida que por si fuera poco no es necesaria para la política de seguridad estatal, como ha llegado a admitir el exsecretario de defensa Constantino Méndez [7].

Ante estas cifras de gasto militar y las consecuencias que tiene este gasto en un país en crisis, desde Ecologistas en Acción entendemos la objeción fiscal al gasto militar como una herramienta de cambio pacífica, en la búsqueda de una sociedad más justa y desmilitarizada. En esta campaña se invita a quienes realizan la declaración de la renta a expresar su rechazo a sostener el gasto de preparación de las guerras y del mantenimiento del ejército y otros cuerpos armados, negándose a pagar a Hacienda una cantidad igual a la que en proporción va a estos destinos (según los Presupuestos Generales del Estado), y desviando ese dinero hacia una finalidad social y ecológicamente beneficiosa [8] .

De la misma forma, desde Ecologistas en Acción, exigimos el derecho de objeción de conciencia al pago de impuestos con fines militares de forma pública, colectiva, pacífica y consciente, animando a la ciudadanía a participar en esta campaña. Pretendemos también, además de recortar el presupuesto de guerra, suscitar un debate sobre la militarización social, cultural y económica y rescatar el protagonismo social en las decisiones que afectan a estos temas.

 ¿Qué es la objeción fiscal?

Es una campaña de desobediencia civil que grupos pacifistas y antimilitaristas proponen desde 1982 y en la que participan miles de personas cada año. En ella se invita a quienes realizan la declaración de la renta a expresar su rechazo a sostener el gasto de preparación de las guerras y del mantenimiento del ejército y otros cuerpos armados negándose a pagar a Hacienda una cantidad igual a la que en proporción va a estos destinos (según los Presupuestos Generales del Estado), y desviando ese dinero hacia una finalidad social y ecológicamente beneficiosa.

Con ello exigimos el derecho de objeción de conciencia al pago de impuestos con fines militares de forma pública, colectiva, pacífica y consciente. Además de recortar el presupuesto de guerra se pretende también suscitar un debate sobre la militarización social, cultural y económica y rescatar el protagonismo social en las decisiones que afectan a estos temas.

Es un gesto cívico y comprometido, por la paz, por un mundo sin violencia, sin guerras, sin ejércitos.

Es un gesto de desobediencia civil. No está reconocida legalmente. No existe ninguna casilla en el impreso de la renta. La creamos y también explicamos las razones. No escondemos nuestra acción. La peor consecuencia que tiene hoy por hoy es que Hacienda, en unos pocos casos, nos reclama (o se niega a devolvernos) el dinero que hemos desviado.

Desde Ecologistas en Acción, como organización ecologista social y antimilitarista, te animamos a participar en la campaña (ya sea entregando el dinero a tu grupo local o a otro colectivo que te parezca) siguiendo los materiales informativos de la campaña de Objeción Fiscal al Gasto Militar 2015 en el Estado español, de donde sacamos la información que puedes leer a continuación
Campaña de Objeción Fiscal a los gastos militares de Alternativa Antimilitarista AA-MOCAAMOC.
También puedes encontrar materiales muy interesantes en:
http://grupotortuga.com/Campana-contra-el-Gasto-Militar




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