El PP ofrece Castilla y León para albergar el cementerio nuclear

La Junta de Castilla y León, a través del Director General de Industria D. Manuel Ordoñez, ofreció el territorio de nuestra Comunidad para albergar los residuos radiactivos de alta actividad de todas las centrales nucleares durante la última sesión de la Mesa de Energía Nuclear, celebrada el pasado mes de mayo. Asimismo ofreció Castilla y León para la construcción de nuevas centrales nucleares.

En estos momentos en los que se está produciendo una intensa discusión para decidir la forma menos mala de gestión de los residuos radiactivos de alta actividad, para los que no existe solución satisfactoria en ningún país del mundo el Gobierno Central y ENRESA han optado por la construcción de un Almacén Temporal Centralizado (ATC) cuyo emplazamiento está por decidir, pero cuyo proceso de decisión empezará próximamente y, previsiblemente, acabará en octubre de este año. ENRESA ha hecho público en numerosas ocasiones que el cementerio nuclear se construirá en un lugar donde sus habitantes lo acepten pero, hasta la fecha hay serias dificultades para encontrar candidatos firmes, a pesar de las compensaciones ofrecidas a quien acepte tal instalación.

Estas dificultades se deben a que una instalación de ese tipo supone un riesgo obvio y una hipoteca de futuro para el municipio donde se construya. En este ambiente de debate, el representante de la Junta de Castilla y León se atrevió a ofrecer nuestra Comunidad para la construcción del ATC, sin haber tenido en cuenta previamente la opinión de los municipios de nuestra región, que debe ser clave para la construcción semejante instalación, ni mucho menos de los ciudadanos de Castilla y León.

Asimismo, D. Manuel Ordoñez se permitió ofrecer a Castilla y León para la construcción de nuevas centrales nucleares, justo en el momento en que el Gobierno ha afirmado que piensa respetar su compromiso de sustitución paulatina de las centrales nucleares existentes por fuentes de energía más limpias, seguras y baratas.

Estos ofrecimientos revelan una visión antidemocrática del Partido Popular de Castilla y León, un partido que vende a sus ciudadanos y además les pone precio: 12 millones de euros. El Partido Popular y la Junta de Castilla y León al ofrecer Castilla y León para basurero nuclear sin contar con la aprobación de sus ciudadanos y de los municipios de la comunidad que deberían albergarlos muestra un menosprecio absoluto hacia nuestros derechos que no deberían ser pasados por alto. Además el Partido Popular y la Junta de Castilla y León demuestran tener poca memoria, y nula palabra, ya que en abril de 2004 se mostraron rotundamente en contra de esta posibilidad ante el intento de instalación de un cementerio nuclear en la frontera entre Castilla y León y Portugal, en las provincias de Salamanca y Zamora.

Además, la Junta ha demostrado tener una visión obsoleta y anticuada del problema energético al apostar por la energía nuclear y ofrecer su territorio para la construcción de nuevas centrales. Por un lado, este ofrecimiento va en contra de la opinión de la mayoría de la ciudadanía que se opone a la construcción de nuevas centrales nucleares y que se muestra contraria al uso de la energía nuclear para producir electricidad. Por otro lado, las nucleares no son la solución a los problemas energéticos planteados, como muestran numerosos estudios y como se desprende de las conclusiones de la Presidencia de la Mesa de Energía Nuclear.

Llama poderosamente la atención estos dos ofrecimientos que muestran la visión anticuada del problema energético así como el desprecio de la voluntad de sus ciudadanos.

Ecologistas en Acción quiere señalar que el problema de la gestión de los residuos de alta actividad sólo se solucionará con un gran consenso social que sólo podrá alcanzarse poniendo sobre la mesa un calendario de cierre admisible de las centrales nucleares.

Acta de la Sesión de Clausura
Mesa de Diálogo sobre la Evolución de la Energía Nuclear en España