Superación en 2003 de los niveles de contaminación en Castilla y León

La Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León ha presentado ayer en el Consejo Asesor de Medio Ambiente el Informe Anual de la Calidad del Aire en la región correspondiente al año 2003. De un primer estudio de los datos obtenidos en las 67 estaciones de control de la contaminación operativas durante el pasado año, en 24 se ha rebasado algún nivel de seguridad entre los regulados por la normativa española y europea vigente.

El caso más llamativo es el del entorno de las centrales térmicas leonesas de Compostilla y La Robla, que durante 2003 registraron respectivamente 8 y 3 superaciones de los umbrales de alerta legalmente establecidos para el dióxido de azufre, y en el caso de Compostilla al menos una superación del nuevo umbral de alerta para el ozono, sin que por parte de las autoridades autonómicas se procediera a paralizar el funcionamiento de las centrales térmicas, propiedad respectivamente de ENDESA y Unión Fenosa, y ni siquiera se informara como es preceptivo a la población afectada.

Al margen de estas alertas no declaradas, durante el año pasado también se superaron los valores tolerados para dióxido de azufre, dióxido de nitrógeno o partículas en al menos 12 estaciones de control de la contaminación, ubicadas en las localidades de Burgos, Miranda de Ebro, León, Salamanca y Valladolid y en el entorno de las centrales térmicas leonesas de Anllares, Compostilla y La Robla. En el informe se omiten los datos de una de las dos estaciones de Palencia y una de las 3 de Miranda de Ebro, además de 4 estaciones de la central térmica de La Robla (León) y 6 estaciones de la central térmica de Velilla del Río Carrión (Palencia).

Los valores límite se definen como las "un nivel que no debe superarse fijado basándose en conocimientos científicos, con el fin de evitar, prevenir o reducir los efectos nocivos para la salud humana y para el medio ambiente en su conjunto". La superación de los tolerados para el año 2003 obliga a la elaboración de Planes de Acción tendentes a mejorar la calidad del aire. Al menos en el caso de las zonas afectadas por la contaminación producida por las centrales térmicas, al involucrar a varios municipios, la elaboración de estos Planes compete directamente a la Junta de Castilla y León.

Finalmente, en 13 estaciones de control de la contaminación se superó el umbral de información a la población establecido para el ozono, durante un total de 60 horas repartidas en 10 días diferentes. Estas estaciones se ubican en las localidades de Ávila, Miranda de Ebro, Ponferrada, Venta de Baños, Salamanca, Valladolid y Peñausende (Zamora) y en el entorno de la central térmica de Compostilla. Sólo en el episodio de Salamanca y en parte de los de Valladolid se cumplió con la obligación legal de advertir a la población sobre los riesgos para la salud de la superación de este umbral.

Esta es una situación reiterada en la última década, sin que hasta la fecha se hayan tomado las medidas legalmente previstas. Así, en 1998 y 2000 Salamanca superó el valor límite por dióxido de nitrógeno, y en 1991, 1994, 1996 y 1997 lo mismo sucedió en Valladolid. En 2001, las superaciones se los niveles admisibles extendieron a 10 localidades de Castilla y León, y a 11 en 2002. En ningún caso, ni desde los Ayuntamientos afectados ni desde la Junta de Castilla y León, se dio cumplimiento a lo previsto en la Ley en atención a la protección de la salud de las personas. Por ello, Ecologistas en Acción exige a las Administraciones Públicas que asuman sus responsabilidades legales, sociales y políticas en la prevención de la contaminación del aire, que cada año causa decenas de miles de víctimas mortales en la Unión Europea.