A medias el Plan de Saneamiento y Recuperación del Guadalete

El Plan de Recuperación del río Guadalete ha estado 5 años totalmente paralizado por culpa de la Junta de Andalucía y la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir. Este Plan se puso en marcha en 1988 en base a un amplio acuerdo entre Ecologistas en Acción, la Junta de Andalucía, los 24 Ayuntamientos de la cuenca y la Diputación provincial. Este es el primer plan de estas características desarrollado a nivel estatal, que contaba con una Comisión de Seguimiento, creada en el Parlamento y compuesta por las distintas administraciones y las entidades sociales.

El pasado 21 de julio esta Comisión se volvió a reunir en la Subdelegación del Gobierno y la Consejera de Medio Ambiente, Fuensanta Coves, anunció la firma de un convenio entre la Junta de Andalucía, la Diputación de Cádiz y la Mancomunidad de Municipios de Sierra para mejorar la gestión del ciclo integral del agua en esta cuenca, pretendiendo con ello dar por finalizado el Plan de Saneamiento del Río Guadalete. Es inaudito que, tras cinco años de reclamaciones por parte de Ecologistas en Acción para que se vuelva a reunir la Comisión y se retome el Plan, la Junta de Andalucía pretenda acabar con él, un plan pionero a nivel nacional, sin haber concluido con todos los objetivos de saneamiento integral y dejando la recuperación del río en meros parámetros de calidad de las aguas, contraviniendo a la Directiva Marco de Agua, que considera que, no sólo hay que recuperar esta calidad, sino también los ecosistemas ligados a ella, es decir, los ríos en su visión integral.

Desde 1991 se han invertido más de 115 millones de euros y un gran esfuerzo humano de coordinación, consenso, implicación, participación... que se han materializado en la construcción de sistemas de depuración en casi todos los municipios de la cuenca y que han mejorado sustancialmente las calidad de las aguas, a pesar del funcionamiento irregular de algunas depuradoras, así como episodios puntuales de fuerte contaminación en el tramo bajo. La incapacidad de gestión ha llevado a que muchas depuradoras de la cuenca no estén funcionando: Algodonales, Setenil, Alcalá del Valle, Benamahoma,... están paradas dilapidando todo el esfuerzo inversor. Bornos, Benaocaz, Prado del Rey, carecen de depuración.

No se han abordado las cuestiones referentes a la lucha contra la erosión en laderas y márgenes de ríos y arroyos, el deslinde del Dominio Público Hidráulico -donde han proliferado las graveras y las construcciones ilegales-, la prohibición de explotación de áridos en el lecho del río y la recuperación paisajística de graveras abandonadas, la limpieza de los cauces y las riberas, la potenciación del uso lúdico y recreativo, la recuperación de los bosques de ribera y el paisaje fluvial de los ríos de la cuenca... También está pendiente la aprobación y puesta en marcha del Plan de Uso Público del la cuenca del Guadalete, redactado hace dos años por Ecologistas en Acción, por encargo de la Consejería de Medio Ambiente, y actualmente guardado en algún cajón de la delegación provincial, no han visto la luz.

La decisión de la Junta de Andalucía de limitar el Plan de Saneamiento del Río a la consecución de los parámetros de calidad de las aguas, olvidándose de los demás objetivos, supone un freno y un varapalo para la recuperación integral del río. Ecologistas en Acción lamenta que tras cinco años de paralización del Plan e incumplimientos sucesivos respecto a las obligaciones de la Consejería de dar cuenta del Plan en el Parlamento andaluz, la primera reunión sea para anunciar el fin del mismo, más incomprensible si cabe si se tienen en cuenta los grandes avances que se realizaron en la pasada década, y que la Junta lo presenta como uno de sus grandes logros. Se ha avanzado mucho en la recuperación del río Guadalete, pero quedan actuaciones importantes por desarrollar y poder así culminar este ambicioso proyecto.