Batukada en defensa de nuestra Tierra, Agua y Cultura

El pasado Jueves día tres, al anochecer, se inició el VIII Ciclo de Proyecciones al Aire Libre “Entornos”, que todos los veranos organiza Asociación Silvema Serranía de Ronda - Ecologistas en Acción. El acto fue protagonizado por el conocido grupo arriateño de Batukada “Arriat-cum-cum-pa” que desinteresadamente colaboró en este acto, que tuvo lugar en el incomparable marco de la plaza del Barrio de San Francisco.

En el mismo participaron un numeroso público entre simpatizantes y vecinos que disfrutaron de la excelente interpretación de este grupo de tambores. En el intermedio se hicieron una serie de comunicados por parte de miembros de Silvema, en relación a la crítica situación medioambiental creada por tales proyectos urbanísticos:

“La Música, esa creación humana, reflejo de la armonía del Cosmos ha acompañado y acompañará siempre al Hombre durante su existencia en este planeta, esa perla azul que navega por el océano cósmico al son de esas notas que emite el Universo, esas notas que van describiendo día a día, minuto a minuto nuestra auténtica esencia, la sublime realidad del vivir, que no es otra que el Amor que nos forma y nos une.

Tambores, tambores, tambores... a lo largo de la historia han sido la voz de la paz y de la guerra, de la alegría del vivir, de la fiesta y del duelo.

Recuerdo sobrecogido aquellas películas en las que las selvas africanas nos mostraban todo su esplendor natural, y como en aquel infinito paisaje, en aquel silencio sólo roto por el canto de los pájaros y el rugir del león y del tigre, se oía el Tam-Tam, el sonido del tambor de las tribus africanas comunicando la existencia de un peligro inminente, ese peligro lo constituía la presencia del hombre blanco, ese humano venido de lejos, de raro aspecto y raras costumbres que sólo buscaba sus riquezas, poniendo en peligro sus vidas, sus paisajes, sus poblados, sus animales, destruyendo y profanando lo más sagrado de su existencia. Recuerdo aquellos campamentos donde el hombre blanco se preparaba para sacrificar al elefante para obtener el preciado marfil, aquellos atardeceres en los que la oscuridad se iba adueñando de la selva... y el sonido lejano del Tam-Tam que cada vez se hacía más cercano; un sensación entre miedo, temor, admiración y embrujo recorría mi ser en aquellas noches, cuando bajo un cielo de estrellas veía aquellas hermosas películas en el cine de verano.

Queridos amigos, hoy al igual que todos los años nos hemos reunido en este hermoso Barrio de San Francisco para recordar, confirmar y fortalecer nuestros ideales de Amor, estudio, conocimiento, cuidado, protección, conservación y defensa de nuestra Serranía de Ronda. Con esta Batukada, envueltos en esos vibrantes sonidos de tambores, que nos han hecho emocionarnos, queremos ensalzar la belleza de nuestros pueblos, nuestra ciudad de Ronda, nuestros campos y la bondad de su gente; queremos expresar la alegría de poderlas disfrutar y también lanzar a los cuatro vientos un grito de dolor y protesta ante todo el daño que se ha hecho, se está haciendo y se pretende hacer a nuestra Tierra y a nosotros mismos; la falta de conocimientos, el desinterés, la despreocupación y las falsas expectativas creadas en parte de la población hacen que muchas personas asistan impasibles o incluso den su aprobación a todas estas actuaciones causantes de este daño. Queremos advertir a todas aquellas personas que aceptan, justifican y permiten estas actuaciones que lejos de solucionar nuestros problemas, los agravarán y crearán otros nuevos, llevando esta Tierra a situaciones irreversibles de deterioro y destrucción de sus valores y señas de identidad, situaciones que las futuras generaciones sufrirán y por las cuales nos pedirán cuenta. Conocer vuestra Tierra, protegerla, conservarla y desarrollarla de forma sostenible para entregarla a las futuras generaciones con toda su armonía.

Y para finalizar hagamos uso de ese famoso refrán que dice: “Cuando las barbas de tu vecino veas afeitar, pon las tuyas a remojar”. Hace cincuenta años la costa del Sol era un paraíso natural, los niños de entonces recordamos con emoción aquellos días de vacaciones en la Colonia de Sabinillas, en la que tuvimos la suerte de vivir aquella experiencia tan enriquecedora junto al mar, experiencias que impregnaron nuestros sentidos y nuestra alma con ese alimento invisible y espiritual necesario para nuestro crecimiento y desarrollo integral como persona humana. Hoy los niños ya no podrán disfrutar de esas vivencias, al haber sido destruido ese equilibrio natural y sus señas de identidad ante un desarrollo caótico e insostenible que ha transformado la costa en un monstruo ingobernable, tal vez generador de dinero, pero sobretodo generador de desequilibrios de todo tipo.

La Serranía de Ronda, debido a su cercanía a la transformada, saturada, ocupada y destruida Costa del Sol, está entrando en su misma dinámica de tal forma que en poco tiempo puede correr idéntica suerte y tal vez de forma más acelerada debido a las especiales circunstancias en las que estamos viviendo. Estas circunstancias son entre otras, el aumento de la población, los medios técnicos, el consumismo exagerado. Así mismo la avidez de calidad de vida que buscan en nuestra Tierra muchas personas de alto poder adquisitivo y que muchas otras, desconocedoras de nuestros valores y ávidos de dinero, están vendiendo o permitiendo su venta y uso privado en detrimento del uso público, como patrimonio de todos. Y si a eso añadimos la falta de Amor a la Tierra, la falta de honradez, la codicia y la falta de control de la Administración, en resumen, la pérdida de los Valores universales, nuestra Tierra, que ha sido y es un patrimonio de todas la generaciones puede perder todas sus señas de identidad por la que ha siso y es conocida, querida y admirada universalmente.

Nos despedimos con las palabras de los Indios Yanomamis: “Sólo cuando se haya cortado el último árbol, sólo cuando el último río haya muerto envenenado, sólo cuando se haya cazado al último pez, sólo entonces veréis que el dinero no se puede comer”.