Política depredadora de recursos naturales en materia de urbanismo

La política urbanística ultraliberal del ayuntamiento de Córdoba es muy impactante con los valores naturales de nuestro municipio, ya que está favoreciendo la presión urbanística sobre la Sierra de Córdoba, apoyando planes que destruirán enclaves naturales privilegiados como los Baños de Popea, o apoyando la ubicación de un polígono industrial en la misma, obviando que existe mucho más municipio de menos valor ecológico donde se puede construir sin generar tanto impacto.

Evidentemente, el Sr. Ocaña no puede ser comparado con el Sr. Roca en lo referente a su enriquecimiento personal, pero el Ayuntamiento de Córdoba con su actual Alcalde accidental a la cabeza lleva a cabo una política urbanística depredadora de los recursos naturales, que impide a los ciudadanos un saludable aprovechamiento de la ciudad y sólo beneficia a unos pocos constructores, con el Sr. Rafael Gómez Sánchez a la cabeza. Es decir, precisamente uno de los presuntos beneficiados en Marbella.

Pondremos un ejemplo de todo ello. En primer lugar, después de defender vehementemente la futura destrucción del Arroyo del Molino (en el entorno de los Baños de Popea) y no exigir la suspensión real de la ejecución de la segunda fase de la monstruosa urbanización de la Carrera del Caballo, nos planteamos si la construcción sin licencia de las naves de la Colecor sólo fue una precipitación del procesado en la operación Malaya o si los relojes regalados a la Gerencia de Urbanismo no son sólo una anécdota. Nos preguntamos el porqué de la necesidad de destruir el más emblemático espacio natural de nuestra Sierra y en qué beneficia a los cordobeses la desaparición de los Baños de Popea tal y como los hemos conocido.

Recientemente, de nuevo para beneficiar exclusivamente a los especuladores, se plantea una innovación del PGOU para declarar urbanizable, con fines industriales, una zona de alta valor ecológico como es la finca de Campo Bajo. ¿Sólo es posible liberar suelo industrial en ese tipo de parajes, o tiene algo que ver la titularidad de semejante espacio natural?.

Desde Ecologistas en Acción pedimos que la fiscalía investigue la permisividad del Ayuntamiento respecto a la empresa Arenal 2000 y se diriman todas las responsabilidades penales y administrativas que correspondan. Asimismo, exigimos a la Junta de Andalucía que no sea cómplice de nuevo de la destrucción de un paraje tan significativo como Campo Bajo y no apruebe la innovación al PGOU.

Por último, el diseño de ciudad por parte Corporación municipal sólo busca el “lucimiento” de algunos arquitectos iluminados que seguro que no pasean por los espacios de idean. El hormigón y la falta de arbolado urbano es la nota característica. Para colmo, si nadie lo remedia, pronto veremos a las ruidosas motos naúticas merodeando el milenario Puente Romano y a éste, si no lo impedimos, sin sus bellas alamedas.

Conforme a lo anterior, sólo cabe que IULVCA exija el cese de D. Andrés Ocaña Rabadán por llevar a cabo una política ultraliberal y depredadora de nuestros recursos naturales.