Bruselas volverá a Salamanca para investigar las obras de La Covatilla

Al Consejero de Medio Ambiente, Carlos F. Carriedo, y al Alcalde de Béjar, Alejo Riñones, les volverán a tirar de las orejas los responsables de Bruselas pues la Comisión Europea ha examinado la petición de Ecologistas en Acción de Salamanca por la realización de las obras de ampliación de la Estación de Esquí de La Covatilla en la sierra de Béjar sin evaluación de impacto ambiental alguna.

De conformidad con lo establecido en el Reglamento del Parlamento Europeo, el pasado lunes 15 de agosto Bruselas ha comunicado oficialmente la decisión de admitirla a trámite, debido a que las cuestiones que se plantean en ella inciden en el ámbito de actividades del la Unión Europea, al vulnerar claramente la legislación ambiental europea, estatal y autonómica, como repetidamente ha venido denunciando esta asociación ecologista, y cuyos máximos irresponsables se encuentran de la mano en la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León y en las filas del PP del Ayuntamiento de Béjar.

El Presidente del Comité de Bruselas, Marcin Libicki, como en su día hizo con las obras faraónicas e irregulares que han puesto en jaque a la M-30 de Madrid y el proyecto de esquí de San Glorio en Palencia, competencia del mismo Consejero autonómico Carlos Fernández Carriedo, ha tenido el honor de comunicar a Ecologistas, al igual que lo hará al Gobierno Español, al ser el interlocutor oficial de la Junta de Castilla y León y del Ayuntamiento de Béjar ante la Unión Europea, que la Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo ha iniciado el examen de la petición con el código de referencia 0255/2006 y ha decidido a tal efecto solicitar a la Comisión Europea que inicie una investigación sobre los diferentes proyectos en curso de ampliación de la Estación de Esquí y del Complejo Turístico «Sierra de Béjar» pues afectarían a la Zona Especial de Protección para las Aves (ZEPA) «Sierra de Candelario», designada por las autoridades españolas con arreglo a la Directiva Aves, y al Lugar de Importancia Comunitaria (LIC) del mismo nombre, propuesto para integrarse en la Red Natura 2000, una vez que la Comisión adopte próximamente la lista de la región biogeográfica mediterránea.

Ante la pasividad de la Consejería de Medio Ambiente en las continuas vulneraciones y la falta de resolución de una Declaración para el EIA de ampliación, y sin actuar a pesar de que hoy las máquinas siguen trabajando, la asociación ecologista entregó a la Comisión Europea y a la Fiscalía un reportaje fotográfico e informe explicativo donde podían apreciarse los presuntos incumplimientos, con las afecciones jurídicas y ambientales más destacables, que definen el crecimiento del complejo La Covatilla, un fraude social, económico y ambiental sin precedentes en el respeto hacia el medio ambiente y los ciudadanos de la provincia de Salamanca. Tras la denuncia que Ecologistas en Acción de Salamanca presentó a finales del mes de junio ante la Fiscalía de la Audiencia Provincial de Salamanca, ésta abrió diligencias por presunto delito ecológico dado que las obras se vienen desarrollando en el término municipal de La Hoya (Salamanca) en suelo rústico y sin las correspondientes licencias municipales.

Este asunto, recuérdese, ha sido objeto de varios intercambios de información entre la Comisión y las autoridades españolas, y motivo de dos Quejas comunitarias, pues, además de las afecciones ambientales, el proyecto fue sometido al correspondiente trámite de información pública en el año 1998, y la Ponencia Técnica Provincial de Evaluación de Impacto Ambiental (EIA) de Salamanca elevó propuesta de Declaración de Impacto Ambiental (DIA) Desfavorable en base a la afección del mismo a los valores naturales del futuro Espacio Natural de Candelario. En este sentido, se abrió un expediente por la Comisión referido como Queja 97/4811 dado que se llevó a cabo la instalación del Complejo en contra de la Ponencia. Al mismo tiempo, en dicha DIA se hacía alusión expresa a que “debido a la singularidad ambiental de la zona, se autorizaba la realización por razones de utilidad pública o de interés social pero con las infraestructuras mínimas necesarias para la práctica del esquí alpino”, pero se reiteran los incumplimientos por nuevas afecciones a la zona derivadas de una nueva resolución de DIA y, por segunda vez, en contra de la Ponencia Técnica como Desfavorable en el año 2003. Una segunda vez, la Comisión de Bruselas instruyó la denuncia 2002/5033, por afección a valores de ámbito europeo. Ahora, en el otoño de 2006, Bruselas tendrá que desplazarse de nuevo a Salamanca para volver a tirar de las orejas, y el riesgo asociado de pérdida de fondos comunitarios, al Consejero de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León, Carlos Fernández Carriedo, y al Alcalde de Béjar, Alejo Riñones, dado que se están llevado a cabo importantes ampliaciones y recrecimiento de edificaciones, aljibes, cañones de nieve artificial, explanación de prados y retirada de piorno, cintas mecánicas de esquí y aumento del dominio esquiable (quintuplicándolo) en el mismo lugar y hacia el paraje de “La Cardosa” incluido en la ZEPA y el LIC de la “Sierra de Candelario”, con idénticas afecciones a Natura 2000, sin que las obras hayan sido autorizadas tras el procedimiento administrativo de Información Pública del pasado mes de marzo, del que nada se conoce, quizá en la intencionada omisión de la Consejería para seguir permitiendo unas obras impactantes en la Sierra y al margen del ordenamiento jurídico.

Como se recordará, de la consulta realizada por Ecologistas en Acción de Salamanca, junto a un importante número de colectivos y vecinos de Candelario, Béjar, Tremedal y Solana de Ávila (en un trabajo importante de la recién creada “Plataforma Parque Natural Sí”), profesores universitarios y técnicos, en marzo durante el periodo de exposición pública, se observó que el nuevo Plan Director de La Covatilla, además de incompleto e inviable en rentabilidad económica y perspectiva financiera, seguiría afectando a los valores citados de la Red Natura 2000, y por lo tanto subrayando la incompatibilidad del Centro Turístico con los objetivos Europeos y Autonómicos de Conservación y Desarrollo, amén de subrayar su contradicción con las declaraciones ambientales que en su día aprobaron

Ecologistas en Acción de Salamanca afirma que el nuevo expediente de la Comisión Europea es sólo la punta del iceberg de una larga serie de varapalos políticos y jurídicos que va a sufrir esta obra, realizada de forma ilegal, despilfarradora, prepotente y electoralista. De hecho, no es de recibo que el Ayuntamiento de Béjar y el señor Montero, responsable de la empresa explotadora de la estación, Gecobesa, afirmen que las obras de ampliación de La Covatilla suponen “el proyecto más grande e importante que se está realizando en la provincia de Salamanca” y a la vez traten de convencernos de que hasta ahora no ha tenido la entidad suficiente para ser sometida a evaluación de impacto ambiental. Como tampoco puede admitirse que sigan sin comunicar a la población el derroche de dineros públicos, sustraídos de las necesidades básicas de la comarca de Béjar, que está suponiendo la estación desde su inicio, en un intento claro por ocultar la inviabilidad, no ya sólo climática, si no económica de este proyecto que esconde intereses privados de ellos en el sector inmobiliario del Rincón de la Condesa, de La Hoya o de Navacarros, como ha desvelado Ecologistas en Acción de Salamanca.

Pero después de este primer varapalo van a llegar más que terminen con tanta impunidad y desprecio hacia los amantes y residentes de lo que podría ser el futuro Parque Natural de Candelario-Béjar. De momento, ante las diligencias de la Fiscalía y a la espera de la visita de la Comisión Europea, Ecologistas en Acción de Salamanca exige una paralización inmediata de las obras y exige a la Junta de Castilla y León y al Ministerio de Medio Ambiente que, a diferencia de lo que ha ocurrido hasta la fecha, cumplan con sus obligaciones de salvaguardar el marco legal que protege a los ciudadanos de los abusos de poder en materia de salud pública y medio ambiente. No es de recibo que, con tantas autoridades ambientales, sea una institución europea la que tuviera que hacer valer los derechos de los ciudadanos y del medio ambiente, y una Fiscalía la que pusiera fin a la impunidad en los juzgados. Sería deseable después, con carácter de urgencia, que se abra un debate ciudadano sobre las posibilidades de desarrollo sostenible de la sierra de Candelario y Comarca que permitan la declaración del Parque Natural de Candelario-Béjar, empeño en el que Ecologistas en Acción de Salamanca continúa y viene ofreciendo su entera colaboración. El Consejero de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León, Carlos Fernández Carriedo no puede seguir callado y debe hablar y actuar para conservar y para incentivar y dinamizar un desarrollo turístico sostenible en los pueblos de la sierra de Béjar y Candelario, arrinconando el deterioro -dejando La Covatilla como está, sin más- y agrandando la protección - con la declaración del Parque Natural de Candelario-Béjar, para beneficio de los habitantes de los pueblos de Candelario, Béjar, La Hoya, Navacarros, Cantagallo, Vallejera y Puerto de Béjar, quines tendrían acceso a los beneficios socioeconómicos que traerá el Parque y los fondos financiados por los programas europeos de la red Natura 2000, al tiempo de poder seguir disfrutando de su paisaje al conservar la sierra salmantina.