Hotel La Colgada

Hotel La Colgada, en el parque natural de Las Lagunas de Ruidera

Ecologistas en Acción critica que la Junta de Comunidades haya empleado cerca de dos millones de euros en la adquisición de un edificio que se encuentra ilegalmente construido dentro del dominio público hidráulico, para complementar las instalaciones del albergue juvenil Alonso Quijano.

El edificio en cuestión cuenta con un amplísimo historial de denuncias por parte de los grupos conservacionistas y de la propia administración, tanto por su ubicación en el dominio público hidráulico, como por vertidos directos a las lagunas de sus aguas residuales, constituyendo además el inmueble que mayor impacto visual ocasiona en el paisaje del parque.

Como ya se denunciara hace más de un mes, la Junta de Comunidades “premia” ahora esta trayectoria desembolsando a los propietarios la nada despreciable cantidad de 1,9 millones de euros (más de 300 millones de las antiguas pesetas) del erario público.

Al igual que entonces, seguimos preguntándonos cómo hará compatible la Junta de Comunidades el uso de estas instalaciones como albergue juvenil, con la situación ilegal del edificio, ya que en nada se ha modificado su actual status legal respecto a la ocupación del dominio público hidráulico, ni se ha paliado siquiera el impacto visual en el entorno.

¿Cómo puede exigirse a los particulares y ayuntamientos de la zona el cumplimiento del Plan Rector del parque y el respeto al entorno, si la propia administración responsable de la gestión del espacio protegido no predica con el ejemplo? ¿Puede extrañarnos que unos por acción y otros por omisión sigan aun hoy convirtiendo este parque natural en una macro urbanización, ajena a lo que debe ser un espacio protegido y a los propios intereses generales?

Ecologistas en Acción, propone que la utilización de este hotel como albergue juvenil sea de carácter meramente provisional en tanto se rehabilitan y adecuan las instalaciones del Alonso Quijano, procediendo posteriormente a la demolición del edificio, al tiempo que recuerda la necesidad urgente de recuperar las numerosas centrales eléctricas diseminadas por el parque antes de su total e irreversible destrucción. Es en estos edificios en los que sí merecería la pena realizar un considerable esfuerzo inversor para su conservación y reutilización como instalaciones del parque natural: albergues, centros de interpretación relacionados con el agua y la energía hidroeléctrica, aulas de naturaleza, etc.